viernes, 11 de abril de 2014

La salida de Babilonia - C. Lancioni



El libro de Daniel es uno de los que mas me ha atrapado, una y otra vez siento el impulso de leerlo nuevamente, es un relato autobiográfico que comienza en su adolescencia, encontramos a Daniel con otros tres jóvenes siendo trasladado desde la tierra de Israel, a una gran metrópoli, Babilonia, la mas importante de aquellos tiempos, la capital del mundo, así se la llamo.

Las cosas en Israel no estaban bien, bajo el reinado de Joacim (2 Cr. 36:5) quien hizo lo malo delante del Señor. Estos jóvenes no salieron de su tierra en medio de un despertar espiritual, fueron desterrados de su país como resultado del miserable estado espiritual en que se encontraba la nación.

¿Como era Babilonia?

Una ciudad imponente, veloz, colorida, ruidosa, estimulante, como suelen ser las grandes capitales.
Poseía una de las maravillas del mundo antiguo, los jardines colgantes, no se tiene certeza de como eran, algunos sostienen que eran una serie de galerías en elevación de aproximadamente cien metros de altura, eran tan majestuosos que quienes se acercaban a la ciudad los percibían como en el aire, desde la distancia por encima del muro ancho y alto muro se asomaban cien torres de gran altura.

El centro de la gloria de Babilonia era la famosa torre templo Etemenanki, "la piedra fundamental del cielo y de la tierra", que tenia una base cuadrada de 90 m de lado y mas de 90 m de alto. Este grandioso edificio solo era sobrepasado en altura en tiempos antiguos por las dos grandes pirámides de Giza (o Gizeh) en Egipto. La torre puede haber sido construida en el lugar donde una vez estuvo la Torre de Babel. La construcción de ladrillos tenia siete niveles, de los cuales el mas pequeño y mas elevado era un santuario dedicado a Marduk, principal dios de Babilonia. (Historia antigua)

Estos cuatro jóvenes o adolescentes, que venían de una sociedad culturalmente totalmente distinta, habrán experimentado un choque cultural violento, algo de temor y confusión habrá tocado sus corazones.

Algo similar ocurre cuando un hombre que vive en un poblado pequeño y tranquilo llega una ciudad importante, experimenta una sensación de temor, pequeñez, quizá también cierta fascinación.

Entremos caminando con ellos en nuestra imaginación, para sentir el gran impacto emocional que ellos sintieron, al cruzar las majestuosas puerta y descubrir tras el enorme y colorido muro toda aquella fascinarte realidad, un idioma que no comprendían, el ruido y la música extraña para ellos, el atuendo liberal de las mujeres, los olores que se mezclaban al caminar por las calles llenas de puestos de comercio y comida, sus ojos no alcanzaban para abarcar todo aquel nuevo mundo.

Babilonia tenia una intensa vida religiosa.
Una tablilla cuneiforme del tiempo de Nabucodonosor enumera 53 templos dedicados a dioses importantes, 955 pequeños santuarios y 384 altares callejeros; todos ellos dentro de los limites de la ciudad.

En seguida comenzó una crisis de adaptación, uno de los factores que mas estrenas la mente del hombre, es cambiar su lugar de residencia, mucho mas de cultura, ademas de su estado social, ya no pertenecían a una familia importante, razón por la cual fueron seleccionados, su condición ahora de de esclavitud a merced de la arbitraria voluntad de sus nuevos propietarios.

Todos somos tentados a mimetizarnos frente a las presiones, a pasar desapercibidos, a contemporizar con los demás aunque interiormente no estemos de acuerdo.

Ec. 7:7 Ciertamente la opresión hace entontecer al sabio, y las dádivas corrompen el corazón.

Luego comenzaron las presiones:

El cambio de nombre, (1:7) un atributo que tenia todo propietario (te pongo el nombre que yo quiero, Is 43:1 ...te puse nombre mio eres tu...)

Daniel – Dios es mi juez, ahora se llamaria Betlsasar: Bel proteje tu vida (Blezebut), tambien los tres amigos sufrieron un cambio de nombre, procurando producir un cambio de identidad.

Permanecerían en el palacio del rey, donde se les enseñaría la lengua y las letras de los caldeos.
Dn. 1:4, no solo el idioma y la escritura que estaban en pleno desarrollo en los tiempos de Nabucodonozor, sino el pensamiento cultural, su sistema de valores, su apreciacion de la vida.

Ahora tenian que ser inculturados, asimilados, deglutidos por esta nueva nación.

¿Que zamarreo? Cuando Pedro fue zarandeado, se mimetizo, hasta blasfemo para pasar desapercibido.

Llegan los conflictos:
2Ti 3:12 Y aun todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, padecerán persecución.

El primer conflicto serio tuvo que ver con la comida (uno de los instintos primarios en el hombre), así como en el caso de Eva y Esau.

Dan 1:5 Y señaló  el rey ración para cada día de la ración de la comida del rey, y del vino de su beber: que los criase tres años, para que al fin de ellos estuviesen delante del rey.

Ademas de las especies como el cerdo y la liebre que estaban prohibidas en la dieta judía, la carne y el vino que se bebía eran previamente ofrecidos a los ídolos de Babilonia, la comida seguramente seria deliciosa, el mejor mejor vino, majares de todo tipo, como corresponde a la mesa de un Rey. Daniel fue determinado para decidir en su corazón y luego argumentar con firmeza con el jefe de los eunucos, que veía peligrar su cabeza si no se cumplía el mandato del Rey. Firmeza de convicción acompañada de una argumentación creativa le dieron la victoria en esta primera y decisiva confortación. Cuando se comienza cediendo seguramente no se terminara bien.

Dan 1:8 Y Daniel propuso en su corazón de no contaminarse con la ración de la comida del rey, ni en el vino de su beber: pidió por tanto al príncipe de los eunucos de no contaminarse.

Bravo Daniel!!!!!

Pro 25:26 Como fuente turbia y manantial corrompido, es el justo que cae delante del impío.

Me es interesante ver películas épicas, donde sale a relucir el valor y el honor de los hombre frente a los peligros de la muerte, en el frente de batalla corre un frió paralizante en el corazón de los soldados alguno escapan no pudiendo tolerar la presión interior. Llega la hora y los ejércitos chocan en con el ruido de metales, al terminar la refriega algunos quedan con vida, la tensión paso, vencedores y vencidos recuperan la paz.

No es la misma paz la de vencidos que la de los vencedores,
una esta teñida de tristeza y derrota,
otra tiene el efecto revitalizante que otorga una victoria.

Sg. 1:12 Dichoso el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de la vida, que el Señor ha prometido a los que le aman.

¿que hubiera ocurrido en el corazón de Daniel si hubiera cedido a las presiones?

Me gusta la figura de hombres como Daniel, ¿cual era su profesión?

Jeremias, Ezequiel y Daniel fueron prácticamente contemporáneos, Dios situó a cada uno en un lugar estratégico, si alguien preguntaría a Jeremías o Ezequiel cual es su profesión, pueden contestar con toda claridad que su profesión es profeta, pero no Daniel, el es un administrador, un hombre de estado, un consejeros del Rey, luego un gobernante o magistrado.

Del mismo modo hombres como Jose, Nehemias y muchos otros no mencionados en la biblia cumplieron funciones seculares, estuvieron dentro del sistema, pero el sistema no estuvo dentro de ellos.

Dan 6:3 Pero el mismo Daniel era superior a estos gobernadores y presidentes, porque había en él más abundancia de espíritu: y el rey pensaba de ponerlo sobre todo el reino.

Con acceso a lo mejor de Babilonia, manjares, espectáculos, moda y mujeres, este santo varón persevero con una constancia indeclinable a lo largo de su vida.

No aflojo, no menguo, siempre le vemos creciente, un hombre sobrio, justo y piadoso.

Tit 2:12 Enseñándonos que renunciando a la impiedad, y a los deseos mundanos, vivamos en este presente siglo, sobria, y justa, y piadosamente; 13 Esperando aquella esperanza bienaventurada, y la gloriosa venida del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo;

La Babilonia de aquel entonces ya no existe, Sadam Jusein quiso reedificarla pero la ONU le impuso un embrago en el año 1990 que le hizo detener su reconstrucción.

Sin embargo encontramos en el capitulo 17 y18 de Apocalipsis que vuelve aparecer Babilonia.

Rev 18:11 Y los mercaderes de la tierra llorarán y se lamentarán sobre ella; porque ninguno compra más sus mercaderías, 12 La mercadería de oro, y de plata, y de piedras preciosas, y de perlas, y de lino fino, y de escarlata, y de seda, y de grana, y de toda madera de thyno, y de todo vaso de marfil, y de todo vaso de maderas las más preciosas, y de latón, y de hierro, y de mármol; 13 Y canela, y olores, y ungüentos, e incienso, y vino, y aceite, y flor de harina, y trigo, y bestias, y de ovejas, y de caballos, y de carros, y de esclavos, y de almas de hombres.

¿Que es hoy Babilonia?

Las grandes metrópolis mundiales, Paris, New Yok, Londres, ciudades que ejercen un magnetismo sobre los hombres. Para jerarquizar los perfumes se les coloca el nombre de estas grandes capitales que son una especie de vidriera de lo mejor que el sistema tiene para ofrecer, el arte, la moda, la cultura, la música, la gastronomía, ademas del libertinaje moral que siempre va en aumento.

Rev 11:8 Y sus cuerpos muertos serán echados en la plaza de la grande ciudad, que espiritualmente es llamada Sodoma, y Egipto; donde también nuestro Señor fue crucificado.

Sodoma y Egipto aparecen como puntos de referencia del ambiente de esta gran ramera, perversión esclavizante, en la medida que la sociedad humana se sodomiza, se esclaviza de una condición muy difícil de cambiar.


Apoc. 18:4 Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, porque no seáis participantes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas.

Zac 2:7 Oh Sión, la que moras con la hija de Babilonia, escápate.


Las claves del triunfo de Daniel:

  1. La conservacion de su identidad. Su integridad. Nabucodonozor le cambio el nombre pero Dario lo llama Daniel.

Dan 4:18 Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueño. Tú pues, Beltsasar, dirás la declaración de él, porque todos los sabios de mi reino nunca pudieron mostrarme su interpretación: mas tú puedes, porque hay en ti espíritu de los dioses santos.

Dan 6:20 Y llegándose cerca del foso llamó a voces a Daniel con voz triste: y hablando el rey dijo a Daniel: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves ¿te ha podido librar de los leones?

Nabucodonosor cambio su nombre, en procura de un cambio en su interioridad, pero no lo logro, muchas años después el Rey Dario ya no lo llama Beltsasar, sino Daniel, no perdió su nombre, su verdadera identidad que Daniel supo conservar celosamente a su tiempo salio a relucir.


2. La oración – ilustrar. Hambre de Dios.

Dan 6:10 Y Daniel, cuando supo que la escritura estaba firmada, entró se en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que estaban hacia Jerusalem, hincábase de rodillas tres veces al día, y oraba, y confesaba delante de su Dios, como lo solía hacer antes.

Este difícil episodio de la vida de Daniel no hace mas que desnudar, su constante intimidad con Dios, en medio de las difíciles tareas de estado, este hombre supo encontrar el tiempo necesario la mantener viva su relación con Dios,.

3. El ayuno y el renunciamiento. Ilustrar – uno de los grandes ayunadores de la biblia.

Dan 9:3 Y volví mi rostro al Señor Dios, buscándole en oración y ruego, en ayuno, y cilicio, y ceniza.

Dan 10:3 No comí pan delicado, ni entró carne ni vino en mi boca, ni me unté con ungüento, hasta que se cumplieron tres semanas de días.


Encontramos a Daniel como uno del grandes ayunadores de la biblia, supo como renunciar a sus privilegios para volver su mirada al cielo, una mente distraída, se empobrece y no experimentara mucho del amor, el fervor, la revelación, la alegría de amar a Dios.

4. El apego a las sagradas escrituras.

Dan 9:2 En el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años, del cual habló el SEÑOR al profeta Jeremías, que había de concluir la asolación de Jerusalem en setenta años.
Dan 9:3 Y volví mi rostro al Señor Dios, buscándole en oración y ruego, en ayuno, y cilicio, y ceniza.

  1. Un fuerte sentido de propósito a pesar de sus grandes responsabilidades.

Este hombre santo, supo enteder los designios de Dios respecto de su actuación en medio de la mayor potencia mundial de aquel entonces, situado estrategicamente cerca de los gobernantes de turno supo ocupar su rol como profeta del Dios verdadero.

De igual modo que Jose, supo entender el porque ocupaba aquel lugar:

Gen. 45:5 Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.

jueves, 3 de abril de 2014

Porque no llega el avivamiento - cap. 16 - L.Ravenhill



Yo os engendré mediante el Evangelio.
              Pablo
¡Oh hermano, ora! A pesar de Satanás, ora. Emplea horas en oración. Antes descuida a los amigos que el orar. Mas bien ayuna y piérdete el desayuno, el almuerzo, el té, la cena - el sueño - antes que descuidar la oración. Y no debemos hablar acerca de la oración, debemos orar con vehemencia. El Señor está cerca. El viene calladamente mientras las vírgenes duermen. 
                                 Andrés A. Bonar
Pasaron siete años
... antes que Carey bautizara el primer convertido en la India.
... antes que Judson ganara el primer convertido en Birmania.
... que Morrison trabajó antes que el primer chino viniera a 
Cristo.
... Moffat declara que esperó para ver la primera evidencia del mover 
del Espíritu Santo sobre los Bechuanas en Africa.
... antes que Henry Richards trajera el primer convertido en Banza Manteka.
A. J. Gordon

Oración-la sangre del alma 
George Herbert 

"¡DAME HIJOS O MUERO!"

El avivamiento es imperativo porque las compuertas del infierno se han abierto sobre esta degenerada generación. 
Necesitamos (y decimos que queremos) avivamiento. Sin embargo, los cristianos elegantes y superficiales del presente quisieran el Cielo abierto y el avivamiento servido como por una máquina expendedora de gaseosas. 
Pero Dios no ha mecanizado su glorioso poder para adaptarlo a nuestro calendario religioso.

"Deseamos que venga el avivamiento a nosotros como vino en las Hébridas," dijo hace poco un pastor. Pero, ¡hermanos! ¡el despertamiento no vino a las islas de Escocia por sólo desearlo! Los cielos fueron abiertos y el gran poder de Dios sacudió aquellas islas porque, "frágiles hijos del polvo… santificaron un ayuno y convocaron a solemne asamblea" y esperaron con lágrimas, cansancio y dolores de parto ante el trono del Dios vivo. 
Esa visitación vino porque Aquel que buscó una virgen para engendrar Su Hijo Amado, halló un pueblo de pureza virginal en aquellas almas de visión y pasión ardiente. Ellos tenían un solo motivo al orar. 
Ninguna petición fue manchada por la necesidad de salvar la cara a alguna denominación decadente. Su ojo era sencillo, deseando sólo la gloria de Dios. No les movía la envidia de otro grupo que les sobrepasara en crecimiento, sino que estaban celosos por Jehová de los Ejércitos, cuya gloria estaba en el polvo, "las murallas arruinadas y las puertas consumidas con fuego."

Para atraer el mover del Espíritu Santo, una iglesia evangélica, basada en la Biblia no basta. Amados, tenemos miles de iglesias así alrededor del mundo.
Una señorita de diecisiete años y un joven de la misma edad pueden ser padres, y hasta pueden estar casados legalmente, pero, ¿justifica esto el engendrar? ¿Tendrán seguridad financiera para cubrir las necesidades? 
¿Son mentalmente maduros para guiar ese niño en el camino que debe andar? 
El avivamiento moriría en una semana en algunas de nuestras iglesias "bíblicas", pues, ¿Dónde están las madres en Israel para cuidar a los recién nacidos? 
¿Cuántos de nuestros creyentes son capaces de guiar un alma de las tinieblas a la luz de Cristo? 
Sería tan lógico tener nacimientos espirituales en la condición en que están algunas iglesias como poner un bebé en manos de un retrasado mental.

El nacimiento de un hijo natural es precedido por meses de carga y días de dolor. Así es el nacimiento de un hijo espiritual. 
        Jesús oró por Su Iglesia, pero para lograr su 
        nacimiento espiritual se entregó a la muerte. 
Pablo oraba "noche y día... con vehemencia" por la iglesia; y además estaba con dolores de parto por los pecadores. 
Fue "Cuando Sión estuvo de parto que engendró hijos."

Aun cuando los predicadores claman semana tras semana: "Tenéis que nacer otra vez," ¿cuántos pueden decir con Pablo: "Aunque tuviereis diez mil ayos en Cristo, no tenéis muchos padres, pues yo os engendré en Cristo Jesús por la palabra verdadera del Evangelio"? 
Así, los engendró en la fe. No dice que oró meramente por ellos, sino implica que estuvo de parto por ellos. Si durante el último siglo los alumbramientos físicos hubieran sido tan escasos como los nacimientos espirituales, la raza humana casi se habría extinguido.
    "Debemos orar para vivir la vida cristiana," 
    decimos; cuando la verdad es que debemos vivir 
    la vida cristiana para orar. 
"Si estuviereis en Mí..., pedid" (o sea, orad). Ya sé que "pedir" incluye solicitar a Dios la salvación de nuestros amados. Pero orar es más que pedir. Orar es ciertamente ponernos bajo el dominio del Espíritu Santo a fin de que El pueda obrar en y por nosotros.
En el primer capítulo del Génesis vemos que cada cosa con vida producía fruto según su especie. Del mismo modo, ¿no tendría cada alma regenerada que traer otras almas a luz?

A los evangelistas se nos atribuyen muchos éxitos que no son realmente nuestros. 
Hay una mujer en Irlanda que ora horas enteras. Cada día ora por este pobre tartamudo. Otros me dicen: "No pasa un día que no interceda ante el trono de Dios por usted." 
Estos cristianos han engendrado muchas almas que se me atribuyen a mí, mientras que muchas veces yo no soy sino la partera de tales nacimientos espirituales. 
En el juicio nos sorprenderemos de ver grandes galardones ir a discípulos desconocidos. A veces pienso que los predicadores que atraemos los ojos del público estaremos entre los menos recompensados. Por ejemplo, conozco hombres que predican hoy sermones que predicaron veinte años atrás, que ya no traen vida. 

Estos predicadores años atrás oraban.
Uno me dijo: "Es cierto, hermano, ahora no oro tanto como lo hacía antes, pero el Señor comprende." ¡Ay! ¡El comprende!… pero no nos excusa por estar más ocupados que lo que El quiere que estemos. 
Es verdad que la ciencia ha aliviado algunos de los sufrimientos que nuestras madres conocieron al dar hijos al mundo, pero la ciencia nunca podrá acortar los largos meses de embarazo. 
Del mismo modo, nosotros los predicadores hemos hallado medios más fáciles de conseguir que la gente venga al altar para salvación o para ser llenos del Espíritu Santo. 
Para la salvación se permite a la gente que sólo levante la mano, y "listo," los gemidos al pie del altar son eliminados. 
Para ser llenos del Espíritu Santo -se dice a la gente- "solo ponte de pie donde estás y el evangelista orará por ti y serás lleno." 
¡Qué vergüenza! Hermano, antes que el milagro tenga lugar, verdadero avivamiento y nacimiento de almas todavía demandan dolores de parto.
La venida de un bebé al mundo incomoda el cuerpo de la madre. Así el crecimiento del "cuerpo" de un avivamiento y la agonía de intercesión incomoda la iglesia. 
      La futura madre siente más y más la carga a medida que se acerca el tiempo del nacimiento ( a menudo pasando horas de desvelos y lágrimas.) Así, las lámparas del santuario han de quemar a medianoche mientras intercesores angustiados derraman sus almas cargando la iniquidad de una nación. 
      La futura madre, a menudo, pierde el deseo de comer, y por amor al que ha de nacer se niega ciertas cosas. Así, la negación de comida y un amor que consume se apodera de los creyentes, que se avergüenzan de la esterilidad de la iglesia. 
      Cuando las mujeres están embarazadas, a medida que se acerca el alumbramiento, se ocultan de las miradas públicas. (Así, por lo menos, lo solían hacer.) Del mismo modo, los que conocen dolores de parto en el alma se ocultan de la publicidad y buscan el rostro del Dios santo.

Es evidente que Jacob amaba a Raquel mucho más que a Lea; sin embargo, la "mujer dichosa" era Lea, porque ella tenía hijos. 
Considera cómo Jacob sirvió catorce años por Raquel; sin embargo, aquella espléndida devoción no fue ningún consuelo para la mujer herida de esterilidad. Sin duda, Jacob demostró su amor cargándola de joyas como era costumbre en aquellos días; pero las fruslerías externas no la consolaban, y aunque Raquel era hermosa de vista, su esterilidad no hallaba compensaciones en su hermosura o en la admiración de otros. 
La terrible verdad era que Lea tenía cuatro sonrientes niños alrededor de sus faldas, pero de la estéril Raquel se burlaban hombres y mujeres. 
Puedo imaginarme a Raquel-con los ojos rojos de llorar, más que los ojos de Lea jamás estuvieron, con su cabello desordenado, con su voz ronca por el gemir- viniendo ante Jacob, disgustada por su esterilidad, humillada por la desesperación de su condición, llorando con un grito penetrante: 
      "¡Dame hijos, o si no, me muero!" (Génesis 30:1). 
Este grito desgarraba el corazón de Jacob como una espada desgarraría su carne.

Para espiritualizar esto diremos que su oración no era de rutina, sino de desesperación, 
        pues había sido presa del dolor, 
        pasmada de vergüenza y 
        humillada por su esterilidad. 
Predicador, si tu alma es estéril, si las lágrimas están ausentes de tus ojos, si los convertidos están ausentes de tu altar, ¡no te conformes con tu popularidad! ¡rehusa el consuelo de tus títulos o de los libros que hayas escrito! Sincera pero apasionadamente, invita al Espíritu Santo a inundar tu corazón de dolor porque eres espiritualmente incapaz de traer hijos. ¡Oh, el reproche de nuestros altares estériles! ¿Crees que el Espíritu Santo se deleita en 
        nuestros órganos eléctricos, 
        nuestros pasillos alfombrados, 
        nuestras nuevas decoraciones, 
          si la cuna está vacía? 
          ¡De ningún modo! 
¡Oh, que el silencio de muerte del santuario pueda ser roto por el bendito grito de recién nacidos!

No hay reglas fijas para el avivamiento. Aunque los bebés nacen en todas partes por el mismo proceso, ¡cuán diferentes son entre sí! ¡No hay copias exactas! 
Por el mismo proceso de dolor de alma y oración insistente y carga por la esterilidad se han producido todos los avivamientos en todas las edades. Pero ¡cuán diferentes han sido los avivamientos entre sí!

A Jonathan Edwards 
          no le faltaban congregaciones, y 
          no tenía apuros financieros, 
          pero el estancamiento espiritual le aterrorizaba. 
La vergüenza de la falta de conversiones doblegó sus rodillas y golpeó su espíritu de tal modo que su alma herida se aferró al trono de gracia en silencioso gemir hasta que el Espíritu Santo vino sobre él. La Iglesia y el mundo conocen la respuesta de sus victoriosas vigilias. 
          Los votos que hizo, 
          las lágrimas que derramó, 
          los gritos que salieron de su boca, 
todo está escrito en el libro las crónicas de las cosas de Dios.

Del mismo modo Zinzendorf, Wesley, etc. que fueron sus parientes espirituales, (pues hay una aristocracia del Espíritu como la hay de la carne.) Tales hombres desprecian todos los honores y buscan tan sólo ser honrados por el Espíritu Santo.

Las historias políticas y militares se desarrollan alrededor de simples individuos. La historia está tapizada con nombres de hombres que se invistieron de poder de una manera u otra y muchas veces hicieron temblar el mundo. 
Piensa en el genio maléfico de Hitler. ¡Cuántos reyes destronó, cuántos gobiernos derribó, cuántos millones de tumbas llenó! Fue para nuestra edad un azote mayor que diez plagas. 
La Biblia dice que en los últimos días, cuando hombres impíos obran impíamente, "el pueblo que conoce a su Dios se levantará y hará proezas." 
          No los que cantan acerca de Dios ni los que 
          escriben y predican acerca de Dios, 
          sino los que conocen a su Dios, serán
          fuertes y harán proezas. 
El hablar acerca de comida no llena el estómago, ni el hablar de ciencia hace sabios; 
ni el hablar de Dios significa que las energías del Espíritu Santo están con nosotros. 
Hacemos bien en contemplar el hecho de que el avivamiento viene como resultado de una sección de la iglesia limpiada, humillada e inclinada en súplicas e intercesión. 
Una iglesia que ve su generación presa de la falsa religión y le enferma la visión de los millones que perecen; 
entonces espera… quizás días, semanas y aún meses, hasta que el Espíritu mueve sobre ella y los cielos se abren con la bendición de avivamiento.

Las mujeres de la Biblia que habían sido estériles fueron las que trajeron los hijos más nobles: -Sara, estéril hasta los noventa años, engendró a Isaac. 
-Raquel, cuyo doloroso grito: "¡Dame hijos o muero!" fue atendido, engendró a José, quien libró la nación. 
-La mujer de Manoa dio a luz a Sansón, otro libertador de su nación. 
-Ana, un alma quebrantada, sollozando en el santuario, haciendo votos y continuando en oración ignoró, el reproche de Elí, derramó su alma y recibió su respuesta en Samuel, que vino a ser el profeta de Israel. 
-La estéril viuda, Rut, halló misericordia y dio a luz a Obed, quien engendró a Isaí, el padre de David, de cuya descendencia vino nuestro Salvador.
-De Elisabet, estéril por muchos años, vino Juan el Bautista, de quien Jesús dijo que no ha habido otro profeta más grande entre los nacidos de mujer. Si la vergüenza de la esterilidad no se hubiese apoderado de estas mujeres, ¡qué hombres poderosos habría perdido la historia!

Como el niño concebido pronto se mueve dando señales de vida, así es con el avivamiento. En el siglo XVI, Knox se hizo eco del grito de Raquel clamando, "¡Dame Escocia o me muero!" Knox murió; pero mientras Escocia viva Knox vivirá. Zinzendorf tuvo gran dolor y vergüenza por el estado infructífero y sin amor de los moravos. Fue derretido y motivado por Espíritu Santo hasta que, repentinamente, descendió el avivamiento cerca de las once de la mañana el miércoles 13 de agosto de 1727. 
Así comenzó el avivamiento moravo donde nació una reunión de oración que duró cien años. De aquella reunión vino un movimiento misionero que alcanzó los fines de la tierra.

La Iglesia de nuestros días debería estar preñada de apasionada propagación, mientras a menudo su mensaje es solo una pálida propaganda. 
Sin duda, los métodos de dar a luz han cambiado con los adelantos de la ciencia; pero decimos otra vez que la ciencia, amada por los doctores, no puede acortar los nueve meses de embarazo. 
Hermanos, somos vencidos por el elemento tiempo. 
El predicador y la iglesia, demasiado ocupados para orar, están más ocupados de lo que el Señor quiere. Si le diéramos tiempo a Dios El nos daría almas eternas. 
Si reconocemos nuestra impotencia espiritual e invocamos Su nombre, El hará brillar nuestra luz como la luz del medio día.

La iglesia tiene montones de consejeros, pero, ¿dónde están los que agonizan? 
Las iglesias, que se alaban por un récord de alta asistencia, quizás tengan que admitir un récord de niveles bajos en nacimientos espirituales.
Podemos acrecentar nuestras iglesias sin acrecentar el Reino. 
      (Conozco una familia en la cual todos los hijos son 
      adoptados. Muchos de nosotros, los predicadores, 
      tenemos más hijos adoptivos que nacimientos.) 
El enemigo de la multiplicación es el estancamiento. Cuando los creyentes sin frutos nos sintamos apesadumbrados y la esterilidad espiritual nos angustie, entonces palpitaremos con santo temor y oraremos con santo fervor y produciremos con santa fertilidad. 
En el almacén de Dios no hay "días de liquidación;" el precio del avivamiento es siempre el mismo: dolor de parto.

¡Esta raza arruinada requiere un avivamiento!

Estoy consciente de que hay quienes en su somnolencia se vuelven a la soberanía de Dios diciendo: "Cuando El quiera darnos un avivamiento, el avivamiento vendrá." Esto es tan sólo media verdad. ¿Queremos decir que Dios está complacido de que ochentitrés personas por minuto mueran sin Cristo? 
¿Hemos descendido a creer que el Señor quiere que muchos perezcan? 
¿Nos atrevemos a decir, lo que es poco menos que blasfemia, que cuando Dios decida levantar Su pie y esparcir a Sus enemigos vendrá la visitación? ¡De ningún modo!.
Cita parte de un versículo y harás decir a la Biblia lo que quieras.
Por ejemplo: "Dios es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos." Termina el versículo aquí y significa que "Dios puede hacerlo, pero por ahora, no se molesta en hacerlo."
Este versículo, mal citado, deja la falta de avivamiento en las gradas del trono de Dios. Pero termina el texto: "El es poderoso para hacer… según el poder que obra en nosotros," y significa que el canal está bloqueado.
Significa que Dios no puede alcanzar a nuestra generación por causa de la falta de poder que hay en la iglesia. 
Así, la falta de avivamiento es nuestra falta.

Finney dijo: "Dios es un avivamiento listo a desbordarse," 
por lo tanto podemos tenerlo "según el poder que obra en nosotros," porque recibiremos poder cuando haya venido sobre nosotros el Espíritu Santo. Este no es poder simplemente para hacer milagros, pues antes de Pentecostés los discípulos hicieron milagros y echaron demonios. No es solamente 
      poder para organizar, 
      poder para predicar, 
      poder para traducir las Escrituras, 
      poder para entrar en nuevos territorios para el 
      Señor. 
Todo esto es bueno. Pero ¿tenemos poder del Espíritu Santo, 
      poder que restringe el poder del diablo, 
      poder que derriba fortalezas, 
      poder que obtiene las promesas de Dios?

Innumerables seres sin el conocimiento de salvación serán condenados si no han sido librados del dominio del diablo. ¿Qué temor puede tener el infierno que no sea una iglesia ungida y poderosa en la oración?

Queridos hermanos, desechemos todas las trivialidades. 
Olvidémonos de las políticas denominacionales y entreguémonos continuamente a la oración y al ministerio de la Palabra, "pues la fe viene por el oír."

Avergonzados ante la impotencia de la Iglesia y el monopolio que ejerce el diablo, ¿no clamaremos con espíritus angustiados, diciendo de corazón:

"¡Dame hijos o me muero!" Amén.

¡Que el Señor nos envíe profetas! - Leonard Ravenhill

"Por qué no llega el avivamiento"



Una mirada a la iglesia hoy día nos hace pensar cuánto tardará un Dios Santo en cumplir su amenaza de vomitar esta Laodicea de su boca, pues si en algo están de acuerdo los comentaristas del Apocalipsis es que nos hallamos en la era de Laodicea en cuanto a la Iglesia.


Cristo es ahora «herido en la casa de sus amigos». El santo Libro del Dios viviente sufre más ahora de sus expositores que de sus opositores.

Sólo la Iglesia puede «poner límites al Santo de Israel» y hoy día lo hace con extraordinaria habilidad. Si hay grados en la muerte, entonces la peor muerte que conozco es predicar acerca del Espíritu Santo sin la unción del Espíritu Santo.

Debemos trazar, o sea, exponer bien la Palabra de Verdad. El texto: «He aquí yo estoy a la puerta y llamo» (Apocalipsis 3:20) no tiene nada que ver con los pecadores. Aquí encontramos el trágico retrato de nuestro Señor a la puerta de su iglesia laodicense tratando de entrar. Imagínatelo. En la mayoría de reuniones de oración el texto que más se emplea es: «Donde están dos o tres congregados en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos»; pero con demasiada frecuencia El no está en medio, sino a la puerta. Cantamos sus alabanzas, pero rehusamos su persona.

¡Oh creyentes en bancarrota, ciegos, y todavía alabándose de sus virtudes! Estamos desnudos y no nos damos cuenta de ello; somos ricos (nunca había tenido la iglesia mejores equipos que ahora), pero somos pobres (nunca había tenido menos unción espiritual que al presente). No tenemos necesidad de ninguna cosa (y, sin embargo, nos faltan casi todas las cosas que caracterizaron a la iglesia apostólica). ¿Puede El estar «en medio de nosotros» mientras nosotros mostramos sin ninguna vergüenza nuestra desnudez espiritual?


¡Oh, cuánto necesitamos el fuego! ¿Dónde está el poder del Espíritu Santo que rinde a los pecadores?
Los grandes predicadores hacen famosos los púlpitos, los profetas hacen famosas las prisiones. ¡Que el Señor nos envíe profetas, hombres terribles que alcen la voz y no callen, lanzando ungidos ayes sobre naciones corrompidas hombres demasiado ardientes para ser aceptados, demasiado duros para ser oídos, demasiado justicieros para ser tolerados! ¡Estamos cansados de hombres adornados con vestidos suaves y suave lengua, que usan ríos de palabras con unas gotas de espiritualidad, que saben más de competencia que de consagración, y de promoción que de oración! ¡Pastores que sustituyen la propagación por propaganda y se cuidan más de la diversión de la iglesia que de su santidad!

miércoles, 2 de abril de 2014

Conducidos a las tinieblas - David Wilkerson

Cierta noche asistí a un festival de música cristiana. Nunca olvidaré lo que vi y puedo decir que fue descorazonador. Desde que salí del concierto he estado llorando por horas y clamando en el espíritu, sintiendo la ira de un Dios santo encendida por lo que vi.

Fui al festival porque la "estrella" que iba a actuar había estado en mi oficina unas horas antes llorando, diciéndome cuánto amaba a Jesús, cuán sincero era y que quería aprender más acerca de la santidad. Me dijo que mis mensajes escritos lo habían convencido. Sus palabras sonaban bien y su actitud parecía humilde. Fui a escucharle a él y a su grupo, porque me lo pidió y me aseguró que no me molestaría.

Mi corazón está comprometido con la gente necesitada y mi gran preocupación es rescatar las almas perdidas en las drogas, el alcohol y poseídas de demonios. Yo no quería que la Iglesia tuviera nada que ver con "Rock and roll", "Heavy metal" o "Música pop". Yo sentía que había dicho bastante al respecto, y así se lo dije al músico cuando estaba en mi oficina. Habíamos orado juntos y lo abracé cuando dejó mi oficina.

Fui anoche con el corazón dispuesto, lleno de amor y compasión por él, por los músicos cristianos y los más o menos tres mil jóvenes que asistirían al festival. Estuve sentado durante dos canciones devocionales, tradicionales, después escuché atentamente lo que el músico testificaba, de lo que decía que Jesús había hecho en su vida. Ningún predicador de cualquier parte podría haber hablado más convincentemente y con más sinceridad, las palabras eran correctas. Habló de separarse, de ser obediente a Jesús, de ganar almas, de oración, de la santidad, del matrimonio (él era casado), de vivir una vida santa. Mientras él hablaba yo oré: "Amado Señor, tal vez juzgué mal a este músico y a su grupo de rock pesado, quizás tu estás haciendo algo nuevo usando la música que los incrédulos prefieren para ganarlos, para captar su atención, para atraerlos y que puedan ser ministrados también. Señor, deseo regocijarme en que Tú seas predicado en cualquier manera, por cualquier grupo, si Tú estas presente en esto, si tu Espíritu Santo lo bendice."

Yo me estaba preguntando si honestamente todos mis escritos acerca de "Música de demonios" en la casa de Dios, no eran sino prejuicios pasados de moda, o simplemente mi disgusto por la música rock. ¿No era demasiado ruido para nada? Sin embargo, algo no andaba del todo bien, había un sentimiento interno en mi corazón que me quitaba la tranquilidad. Yo razoné así: "Si Satanás está camuflado de alguna forma, si hay levadura de maldad, ésta será revelada. Satanás siempre se revela a sí mismo de una u otra manera".

De repente el cantante gritó en el micrófono: "¡Jesús está llegando, Él va a romper los cielos alístense!". La canción se titulaba "Rompan los cielos". De repente una oleada de humo salió de unas máquinas de humo, el ritmo machacante subió a un grado enajenante, unas luces imponentes empezaron a relampaguear, los músicos estaban parados como fantasmas saliendo de un lóbrego pantano. Era fantasmal, sobrenatural, extraño, la multitud se volvió salvaje, parecía que les encantaba, en el mismo festival un grupo de "pelos parados" había entretenido al público con sus caras pintadas, andando altaneramente como pavos reales homosexuales.

Al principio no podía creer lo que veía en el escenario y grité: "¡Esto no puede estar pasando en un festival cristiano, no pueden hacerle esto a mi Jesús! ¡No pueden estar tan ciegos los líderes de este ministerio de jóvenes, no pueden tener esta falta de discernimiento! Oh, Dios, ¿Qué le está pasando a tu Iglesia, que sus líderes y su gente no pueden ver el mal en esta abominación?"

De pronto yo estaba en el suelo, de espaldas, llorando y sollozando, gimiendo en el espíritu. Me senté y me volví al escenario. Me horrorizó lo que vi en el espíritu; ¡vi imágenes de demonios levantándose del escenario! ¡Riéndose de los padres ciegos, de los pastores ciegos, de la juventud y de la iglesia que se desliza hacia atrás! Era una abierta manifestación de Satanás, peor que cualquiera que hubiera visto en las calles.

Me puse en pie, temblando literalmente, con el temor de Dios, consumido con un sentimiento de Su santa ira en contra de tanta maldad. Corrí entre la multitud gritando a todo lo que daba mi voz: “Icabod (¡La gloria del Señor se ha marchado!) ¡Icabod!” Corrí entre la multitud empujando sillas, llorando y gritando lo más alto que podía: "¡Icabod, esto es satánico! ¡Párenlo! ¡Dios está afligido!". Fui ignorado y creo que la mayoría debió haber pensado que yo era un lunático loco. Dudo que alguien supiera quién era yo; los músicos no podían oírme, y la multitud no me permitía acercarme al escenario. Yo quería acercarme a un micrófono y gritar como Elías: "¡Esto es un vómito en la mesa del Señor! ¿Quiénes son sus maestros que pueden estar tan ciegos, ser tan mundanos, estar tan engañados? ¿Qué clase de blasfemia es esta?"

No me callaré respecto a este asunto. No guardaré silencio mientras multitud de jóvenes cristianos están siendo engañados por las suaves palabras de "lobos con piel de ovejas". El verdadero amor demanda que la verdad sea dicha.

Lo que más hirió mi espíritu, y lo más difícil de entender para mí, es que este grupo en particular y muchos otros asisten a Iglesias Pentecostales. El músico al que me refiero me dijo que él había dejado las drogas, la bebida, el sexo depravado y la ejecución del "rock and roll" cuando fue salvo. Se cortó su larga cabellera femenina, dejó de vestirse como un exhibicionista y empezó a cambiar sus caminos. Fue un pastor quien lo animó a que dejara su apariencia tan cabal y que usara el "rock and roll" para atraer a los muchachos. Un maestro que anda en sus "sesentas", en ocasiones viaja con ellos, enseñándoles y animándoles en sus malignos métodos. Según su maestro, el "rock and roll" va a ser la "música normal en las iglesias Pentecostales y Evangélicas".
 No puedo dejar de llorar interiormente. Estoy encerrado con Dios en mi estudio, pidiéndole que me muestre lo que está pasando, porque esa noche yo vi a algunos miles de cristianos levantando sus manos creyendo que era Jesús, cuando lo más seguro es que fuera el diablo. ¿Se ha desviado tanto la Iglesia, o lo que los hombres llaman Iglesia, que ya no hay ningún discernimiento? ¿Ha cedido Dios ante algunos que arremeten, trayendo prácticas diabólicas dentro del dominio de la alabanza?

Ahora yo me pregunto: ¿Quién se atreve a enseñar a un Jesús así, a un Jesús que tolera el engaño? ¿Qué Jesús están predicando?

"Más vosotros no habéis aprendido así a Cristo" (Efesios 4:20). Esto es lo que Pablo dijo en su carta a los Efesios, les estaba advirtiendo que no caminaran como otros lo hacían "en la vanidad (orgullo) de su mente" (Efesios 4:17). Los prevenía de aquellos que habían aprendido de Jesús en una manera pervertida, porque su entendimiento estaba entenebrecido; "ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón" (Efesios 4:18).

Algún maestro o pastor le ha enseñado mal de Jesucristo. El Cristo que ellos aprendieron no era el Cristo de Dios, el Señor de la santidad, el Maestro de la pureza. Aunque hablan dulcemente de Jesús y lloran cuando mencionan su nombre, y hablan de hambre de caminar en sus caminos, Pablo dice de ellos: "Perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia (lujuria) para cometer con avidez toda clase de impureza" (Efesios 4:19).

Esto es lo que esa noche en el festival de música, a un grupo musical de flautistas afeminados, conduciendo a muchos jóvenes a los brazos de Satanás con suaves palabras acerca de Jesús y del Perdón, y después con una energía completamente carnal y con vehemencia, ponen un sello de aprobación sobre un paganismo salido de los tesoros del diablo. Estaban diciendo con su música y con su mundana y espantosa actuación, que Jesús y la basura de este mundo eran compatibles. Usaban dos máscaras, una de sinceros seguidores de Cristo y la otra de payasos actuando; con sus caras levantadas hacia Dios le estaban maldiciendo con su burla blasfema. Isaías profetizó de esto: "...maldecirán a su rey y a su Dios, levantando el rostro en alto" (Isaías 8:21). Lo que ellos predicaban y lo que practicaban eran dos evangelios diferentes.

 Están engañados y consecuentemente ellos mismos son engañadores. ¡Han conocido mal a Cristo! ¡Ellos han sido embaucados, manipulados y engañados! Deberían haber tenido un pastor o un maestro con discernimiento del Espíritu Santo, con devoción a la Verdad y al Dios Santo para advertirles y mostrarles que Dios no tolera el apegarse al viejo hombre, ni a los caminos carnales. ¿Por qué sus pastores no discernieron que estos jóvenes estaban caminando en la ignorancia y la ceguera espiritual, sin entender las verdaderas demandas de Jesús? ¿Por qué no trataron con su ambición, sacándolos del dinero y de la fama, con algo que no los llevará a lo mismo que antes los condujo al vacío y a las drogas? Ahora ya está resultando que estos grupos están cayendo por todos lados, se han vuelto a las multitudes seculares a la cocaína, a los conjuntos musicales, haciendo el papel de voceadores hipócritas del Evangelio. Sus pastores son fácilmente involucrados, porque están ciegos. Pablo lo dijo bien: "Porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto" (Efesios 5:12). La misma música que ejecutan los lleva de vuelta a las tinieblas.
¡Ahora es tal vez demasiado tarde! ¡Ellos han rechazado la reprensión de los profetas y de los atalayas que realmente predican la verdad! ¡Están como aquellos de los cuales nos advirtió Pablo, que están perdidos a causa de su ignorancia y ceguera espirituales, que aceptan sus sentimientos del pasado y siguen sus caminos mundanos! Están tan ciegos que creen que están honrando a Cristo y que son bendición para multitud de jóvenes que la Iglesia "no puede alcanzar".

Los Predicadores que suavizan el pecado están sumiendo a esta generación en la oscuridad, "serán sumidos en las tinieblas" (Isaías 8:22).

Yo culpo a los pastores por la blanda predicación, al suavizar el pecado. Un día se pararán delante del trono del juicio de Cristo y tendrán que responder no solo por los músicos que estaban bajo su cuidado, sino por todos los jóvenes cristianos que ellos a su vez hirieron y destruyeron. Sin titubear declaro que estos ministros cobardes que prefieren ser amados y honrados antes que ser rechazados por predicar la verdad, están llevando a esta generación a profundas tinieblas espirituales.

No estaríamos enfrentando a una generación que se desliza hacia atrás, que ama los placeres, una juventud con una mentalidad mundana en nuestras iglesias, una juventud que ni siquiera conoce los mandamientos de un Cristo santo, si tan sólo tuviéramos predicadores más santos y atrevidos, y evangelistas que enseñaran y predicaran la verdad de Cristo con pureza y autoridad.

No estoy acusando a todos los predicadores y maestros, gracias a Dios por los pocos que aún no se acobardan ante la multitud o se comprometen con los números y el éxito. Tal vez la juventud no nos escuche a los que predicamos en contra de su lujuria por el mundo, pero cuando los juicios se aceleren, se volverán a los predicadores de la santidad para que les den una palabra segura de Dios.

Hay inmundicia en Sion y extraños han sido exaltados en la casa de Dios por líderes cristianos ciegos, comprometidos y sin discernimiento. Ellos llaman al mal bien, y el consejo de un Dios justo no es apreciado, los corazones se están endureciendo, los oídos se están cerrando, los ojos están siendo cerrados, porque el orgullo, la carne, están contristando al Espíritu Santo, sacándolo fuera de Su templo.

Isaías advirtió: "... Será su raíz como podredumbre... porque desecharon la ley de Jehová de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo de Israel. Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo..." (Isaías 5:24, 25).

El infierno debe estar gozoso ante el espectáculo de ministros, no sólo cediendo a los estándares inmorales de la música de la juventud, sino realmente promoviendo lo que sólo los demonios deberían promover. ¿Quién trae a estos grupos mundanos torcidos a la Iglesia para dar conciertos? ¿Quién anima a la juventud a abrazar la música de los demonios? ¿Quién ridiculiza a los evangelistas, a los profetas y a los atalayas que claman en contra de esto? ¿Quién la pone en la radio, en la televisión, y quién promueve los conciertos y festivales que ahora degeneran en espectáculos satánicos? Son los pastores, los ministros de jóvenes, los dueños y gerentes de las estaciones cristianas de radio y televisión. Todos vivirán para ver la cosecha pervertida por su evangelio suave y su débil compromiso, verán como sus propios hijos perecerán en el espíritu de este siglo.

Un diccionario (el Webster's Twentieth Century) describe la palabra prostitución como "el cambiar la adoración a Dios por la adoración a la idolatría". Un alcahuete es uno que favorece o promueve la prostitución. Cualquier líder espiritual que procura o promueve esta deserción idolátrica en vez de la verdadera adoración es un alcahuete. Pablo establece enfáticamente: "ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios" (Efesios 5:5).

Jóvenes, no escuchen a estos alcahuetes, escuchen mejor al apóstol Pablo, quien advertía: "Nadie (ni siquiera predicadores) os engañe con palabras vanas (vacías), porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis pues partícipes con ellos" (Efesios 5:6, 7). ¡Reprendedlos!

"Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas" (Efesios 5:11).

Cualquier trabajo espiritual que está corrompido con lo más mínimo de las tinieblas, Dios lo llama ¡obras infructuosas! Esto contradice la gran mentira de los impulsores de la música de la "nueva onda", que promueven al diablo arguyendo: "¡Esto no puede ser del diablo, miren todos los jóvenes que son salvos! Escuchen sus grandes testimonios. La juventud está siendo alcanzada y muchos son salvos. Les hablan en un lenguaje que entienden y glorifican a Jesús en su lenguaje".

Dios nunca ha juzgado un trabajo por sus resultados. Nadie tiene más éxito en ganar convertidos que los musulmanes. Ninguna Iglesia es más rica que el Vaticano. Los Testigos de Jehová dicen que están ganando multitudes para Cristo.

¡Dios juzga todo por la luz! Esto quiere decir: Por cuánto de Dios tiene, por qué tanto se parece a Cristo, por lo claro, por lo puro, por qué tan transparente es. El repudia y escupe de su boca todo lo que tenga la mínima parte de tinieblas. Juan vio la ciudad santa descendiendo del cielo de Dios, teniendo la gloria de Dios, esto quiere decir a gente santa, a una novia adornada y preparada para el novio. Su principal característica es esta: "Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal" (Apocalipsis 21:11).

Cualquier cosa que sea de Dios es ¡trasparente como el cristal! Su santidad es tan pura, es traslúcida como una piedra de jaspe puro. Los que son contados en esta Sion santa, en esta nueva Jerusalén que desciende de Dios, han entrado en la luz. No hay tinieblas en ellos, porque han sido trasladados a Su luz, caminan en la luz, odian las tinieblas y las reprueban en donde quiera que estén. El enemigo se ha metido en círculos religiosos para destruir lo que es puro y limpio, introduciendo un elemento pagano que crea una película o sombra. Si Satanás puede insertar el más mínimo grado de error o levadura maligna, sabe que el Espíritu Santo se retirará contristado.
Por esta razón es que no debe permitirse ninguna mezcla, ninguna sombra de paganismo en la Iglesia de Cristo. La Biblia también habla de: cada semilla produciendo según su especie (Génesis 1:12). Una semilla mala produce malos frutos que a veces no se reconocen hasta que están maduros. Los "profetas" del rock de esta generación están sembrando una semilla según su especie, que algún día traerá un fruto que se marchitará y morirá. Judas aclara esto: "Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales (marchitos), sin fruto, dos veces muertos y desarraigados" (Judas 12).

¿Qué pasa con los testimonios profundos, sinceros y convincentes? Pablo tiene la respuesta: "Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos" (Romanos 16:17, 18).

¡Cuánto necesita el pueblo de Dios el discernimiento! Grandes decepciones abundan por doquier, no solo en lo que se refiere al rock y a la música de la juventud, sino también respecto a las nuevas formas de adoración y alabanza que están siendo promocionadas. Algo de esto es nacido del Espíritu Santo, pero mucho es de la carne, y los que caminan en la luz notan la diferencia.

Hay un avivamiento de adoración y alabanza en toda la tierra, y mucho énfasis en la oración, la intercesión y la nueva revelación. Ni qué decir que hay más y más cristianos parados una o dos horas en grandes congregaciones cantando y alabando con sonrisas, alegría, alborozo, aplaudiendo y danzando. En los tiempos modernos nunca se había oído un grito mayor en el campamento.

Gracias a Dios por los que están en el campamento que adoran en espíritu y en verdad, que levantan manos limpias y que tienen corazones puros, que se presentan delante de Su santidad con un corazón quebrantado y un espíritu contrito. Si están caminando en santidad, si tiemblan ante la Palabra de Dios, arrepentidos y libres de las ataduras del pecado, es un sacrificio glorioso y aceptable al Señor. Dios habita en las alabanzas de su pueblo, pero solo de aquellos que caminan rectamente.

Pero hay un grito que es superficial y sin sentido. Hay un grito de los vencedores y otro de los idólatras, y es mejor que conozcamos la diferencia. El Señor le ordenó a Moisés: "Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado" (Éxodo 32:7, 8).

Según se acercaban Moisés y Josué al campamento de Israel, “oyó Josué el clamor del pueblo que gritaba..." (Éxodo 32:17). Pero no era el clamor de un pueblo que hubiera vencido al enemigo. Moisés el verdadero pastor, que venía de la misma presencia de la santidad de Dios, pudo fácilmente discernir que ese gran clamor que procedía del pueblo escogido no era puro, algo estaba muy mal, porque no se oía que procediera de la santidad de Dios.

Moisés dijo: "No es voz de alaridos de fuertes, ni voz de alaridos de débiles; voz de canto oigo yo" (Éxodo 32:18). Eso es todo lo que era, sonido superficial y sin sentido, una abominación a los oídos de un Dios santo. No tenían derecho de cantar, ellos estaban fornicando con un ídolo; sus corazones se habían dado al placer y a la diversión. Estaban enfrente de un becerro de oro y ofrecían sacrificios quemados en el nombre del Señor. “Y se sentó el pueblo a comer, y a beber y se levantó a regocijarse" (Éxodo 32:6).

Recibo muchas cartas de cristianos que han pasado por la escuela de Cristo, han pasado por mucho sufrimiento y por una lucha espiritual para tener a Dios en un lugar donde ya nada importa, sino conocerlo a Él completamente. Ellos estaban pasando por una tan profunda hambre de Dios, que empezaron a estar sedientos por Cristo "como el ciervo brama por las corrientes de las aguas" (Salmo 42:1). Me han dicho que se sienten fuera de lugar en esas grandes asambleas donde se produce el "grito en el campamento". Parece que todo está bien, y superficialmente suena bien. Pero no pueden entrar, porque disciernen que algo está mal en su esencia. Ni siquiera pueden explicarlo, el Espíritu de Dios dentro de ellos no les permite participar en eso. Disciernen algo inexplicable, cierto tipo de tinieblas, algo sutil, sin embargo, hay algo siniestro en todo lo carnal que acompaña al canto, los gritos y la danza, demasiado profesional, demasiado arreglado, demasiado carnal. Se retiran pensando, "Debo ser yo, ¿Habrá algo mal en mí? ¿Juzgo demasiado? ¿Por qué no me encuentro a gusto con estos cantos y danzas?"

Aquellos que han caminado en la luz pueden discernir fácilmente la sombra de las tinieblas, y no serán engañados por falsa danza, falsa adoración, falso clamor o falsa oración.

Los verdaderos santos de Sion se regocijan con temblor (Salmo 2:11). Saben que la alegría es para "los rectos de corazón" (Salmo 97:11). Pueden cantar y danzar cuando el Espíritu los mueve y con David pueden decir: "Oyó Sion, y se alegró; y las hijas de Judá, oh, Jehová, se gozaron por tus juicios" (Salmo 97:8). Santos de Sion: "Alegraos en Jehová, y alabad la memoria de su santidad" (Salmo 97:12).

Nada de "rock", "pop" o gritos ridículos para aquellos que andan en la luz. Ellos le alaban por Su bondad y porque tiemblan ante su nombre Grande y Terrible.

"Jehová reina; temblarán los pueblos... Jehová en Sion es grande y exaltado sobre todos los pueblos. Alaben tu nombre grande y temible; Él es santo." Salmo 99:1-3.

martes, 1 de abril de 2014

Una Carta a Garcia - Elbert Hubbard



Se dice que Elbert Hubbard, en el último año del siglo pasado (1899) se encontraba solo en la redacción de un pequeño periódico en el medio Oeste de los Estados Unidos un domingo por la tarde preparando la edición del lunes. Le faltaba llenar un espacio en la primera página y como no existían las agencias de noticias, se vio obligado a rellenar el espacio con un pequeño escrito que improvisó y tituló "Un Mensaje A García". Lo escribió en una hora. Unas semanas después recibió una carta del Presidente de la New York Central Railroad (otros dicen fue la US Steel), una de las compañías más grande de la surgente Nación, solicitándole 100,000 copias de su escrito y que le enviara la factura por lo que fuera. Como no tenía una imprenta disponible para producir un pedido tan grande, le contestó autorizándolo a reproducirlo solicitándole se especificara el nombre del autor.
Meses más tarde, una delegación de Rusia visitó la NYCR y le interesó el pequeño escrito. Lo llevaron al Zar de Rusia el cual ordenó traducirlo y que se le entregara a cada empleado ruso. Pasaron los años y al comienzo de la Primera Guerra Mundial, los japoneses encontraron un pequeño papel amarillo que tenían todos los prisioneros rusos en el frente de batalla y entendiendo era un secreto militar lo enviaron a Tokio. Los japoneses lo tradujeron y ordenaron se le entregara a cada soldado y empleado japonés. Así pasó con los alemanes, españoles, turcos, chinos, franceses y los italianos, hasta regresar a los americanos. Luego se preparó hasta una película para el cine. Para 1913 se habían distribuido más de 40 millones y traducido a todos los idiomas, el escrito más publicado estando vivo su autor hasta esa época.
Un Mensaje A García
En todo el asunto cubano de la Guerra Hispanoamericana, un hombre aparece en el horizonte de mi memoria como Marte en su perihelio.
Cuando comenzó la guerra entre España y los Estados Unidos, era muy necesario el comunicarse rápidamente con el líder de los insurgentes. García estaba en algún sitio de las densas montañas cubanas - pero nadie sabe dónde. No se podía usar el correo o el telégrafo para llegar a él. El Presidente necesitaba su cooperación, con urgencia.
¿Qué se podía hacer?
Alguien le dijo al Presidente, "Hay un tal Rowan que puede encontrar a García, si es que alguien puede".
A Rowan se le requirió fuera y se le dio una carta para que se la entregara a García. Como "el tal Rowan" tomó la carta, la selló en una cartuchera de cuero, se la amarró a su pecho sobre el corazón, en cuatro días desembarcó de noche en las costas de Cuba desde un pequeño bote, desapareció dentro de la jungla, y en tres semanas reapareció al otro lado de la Isla, habiendo atravesado un país hostil a pié y entregó la carta a García son cosas que no tengo especial interés describir sus detalles. El punto que deseo hacer es este: El Presidente Mackinley le entregó a Rowan una carta para que se la llevara a García; Rowan tomó la carta y no preguntó "¿Dónde está García?".
¡Por todo lo Eterno! aquí está un hombre del cual se le debe erigir una estatua en bronce en cada universidad y escuela. No es conocer los libros lo que necesitan nuestros estudiantes, ni conocer de esto o aquello, pero endurecer su columna vertebral para que se les pueda confiar en su lealtad de actuar prontamente, que puedan concentrar sus energías: para que puedan hacer una cosa: "Llevar un Mensaje A García".
El General García está muerto, pero existen otros Garcías. No existe un hombre que haya tenido que realizar una gestión donde muchas se requiera de muchas otras personas, que no haya sido abrumado muchas veces por la imbecilidad del hombre común - la inhabilidad o desinterés de concentrase en una cosa y realizarla.
Requerir ayuda innecesaria, la desatención tonta, la indiferencia necia, y el trabajo a medias parece ser la norma; y ningún hombre puede realizar sus objetivos a menos que por la fuerza o engaño o amenazas obligue o soborne a otros para que le ayuden; o por extraño, Dios en su infinitad bondad realice un milagro, y le envíe el Ángel De La Luz como su asistente.
Tú, lector, haz el siguiente experimento: Estás sentado en tu escritorio como supervisor, con seis oficinistas subalternos a tu alrededor. Llama a uno de ellos y le requieres: "Por favor, ve a la enciclopedia y prepara un memorándum sobre la vida de Corregio."
El oficinista te responderá amablemente diciendo: "Sí señor," y se irá a realizar la encomienda? En toda tu vida eso no ocurrirá. El oficinista te mirará con ojos incrédulos, moviéndolos como un pez en pecera, y te hará una o varias de las siguientes preguntas:
¿Quién era él? ¿En cuál enciclopedia? ¿Fui empleado para hacer eso? ¿Quiso decir Bismarck? ¿Por qué Carlos no lo hace? ¿Está muerto? ¿Hay prisa en eso? ¿Le puedo buscar el libro para que usted lo busque? ¿Para qué usted desea esa información?
Apuesto diez a uno a que después de haber contestado todas sus preguntas, y explicado cómo y dónde encontrar la información, el por qué la necesitas, el oficinista irá a buscar a otro para que le ayude a tratar de buscar a García - y vendrá luego a decirte que esa persona no existe. Por supuesto puede que pierda mi apuesta, pero de acuerdo a la Ley de Probabilidades no perderé.
Pero si eres listo, no te romperás la cabeza explicándole a tu "asistente" que Correggio está en el índice bajo las C’s, no bajo las K’s, pero suavemente le dirás, " No te preocupes," e irás a hacerlo tú mismo. Es esa incapacidad para obrar independientemente, esa incapacidad moral estúpida, esa blandenguería de la voluntad y el carácter, ese desinterés y falta de disposición para hacer bien las cosas de buena gana, esas son las cosas que han pospuesto para lejos en el futuro la convivencia perfecta de los hombres.
Si el hombre no actúa por su propia iniciativa para sí mismo, ¿Qué hará cuando el producto de sus esfuerzos sea para todos? La fuerza bruta parece necesaria y el temor a ser "rebajado" el sábado a la hora del cobro, hace que muchos trabajadores o empleados conserven el trabajo o la colocación.
Anuncia buscando un taquígrafo y de diez solicitantes, nueve son individuos que no saben ortografía, y lo que es más, de individuos que no creen necesario conocerla.¿Podrían esas personas escribir una carta a García?
"Mire usted"--me decía el gerente de una gran fábrica, "mire usted aquel tenedor de libros"
"Bien, ¿Qué le pasa? Es un magnífico contador; más si se le manda a hacer una diligencia, tal vez la haga, pero puede darse el caso de que entre en cuatro salones de bebidas antes de llegar y cuando llegue a la calle principal ya no se acuerde de lo que se le dijo".
¿Puede confiarse a ese hombre que lleve un mensaje a García?
Recientemente hemos estado oyendo conversaciones y expresiones de muchas simpatías hacia "los extranjeros naturalizados que son objeto de explotación en los talleres". Así como hacía "el hombre sin hogar que anda errante en busca de trabajo honrado", y junto a esas expresiones, con frecuencia emplearse palabras duras hacia los hombres que están dirigiendo empresas.
Nada se dice del patrón que envejece antes de tiempo tratando en vano de inducir a los eternos disgustados y perezosos a que hagan un trabajo a conciencia; ni se dice nada del mucho tiempo ni de la paciencia que ese patrón ha tenido buscando personal que no hace otra cosa sino "matar el tiempo" tan pronto como el patrón vuelve la espalda. En todo establecimiento, oficina, y en toda fábrica se tiene constantemente en práctica el procedimiento de selección por eliminación.
El patrón está constantemente obligado a rebajar personal que ha demostrado incompetencia en el desempeño de sus funciones, y a tomar otros empleados. No importa que los tiempos sean buenos, este procedimiento de selección sigue en todo tiempo y la única diferencia es que, cuando las cosas están malas y el trabajo escasea, se hace la selección con más escrupulosidad, pero fuera, y para siempre fuera tiene que ir el incompetente y el inservible. Por interés propio el patrón tiene que quedarse con los mejores, con los que puedan llevar Un Mensaje a García.
Conozco a un individuo de aptitudes verdaderamente brillantes, pero sin habilidad necesaria para manejar su propio negocio, y que, sin embargo, es completamente inútil para cualquier otro, debido a la insana sospecha que constantemente abriga de que su patrón le oprime o tratará de oprimirle. Sin poder mandar, no tolera que se le mande. Si se le diera un mensaje para que se lo llevara a García, probablemente su contestación sería: "Lléveselo usted mismo".
Hoy este hombre anda errante por las calles en busca de trabajo, teniendo que sufrir las inclemencias del tiempo. Nadie que le conozca se ofrece a darle trabajo, puesto que es la esencia misma del descontento. No entra por razones y lo único que en él podría producir algún efecto sería un buen puntapié salido de una bota del número nueve, de suela gruesa. Sé, en verdad, que un individuo tan moralmente deforme como ese, no es menos digno de compasión que el físicamente inválido; pero en nuestra compasión derramemos también una lágrima por aquellos hombres que se encuentran al frente de grandes empresas, cuyas horas de trabajo no están limitadas por los sonidos del pito y cuyos cabellos prematuramente encanecen en la lucha que sostienen contra la indiferencia zafia, contra la imbecilidad crasa y contra la ingratitud cruenta de los otros, quienes, a no ser por el espíritu emprendedor de éstos, andarían hambrientos y sin hogar.
Diríase que me he expresado con mucha dureza. Tal vez sí; pero cuando el mundo entero se ha entregado al descanso, yo quiero expresar una palabra de simpatía hacia el hombre que sale adelante en su empresa, hacia el hombre que, aún a pesar de grandes inconvenientes, ha sabido dirigir los esfuerzos de otros hombres y que, después del Triunfo, resulta que no ha ganado más que su subsistencia.
También yo he cargado mi lata de comida al taller y he trabajado a jornal diario, y también he sido patrón y sé qué puede decirse algo de ambos lados.
No hay excelencia en la pobreza "per se", los harapos no sirven de recomendación, no todos los patrones son rapaces y tiranos, ni todos los pobres son virtuosos.

Mi simpatía toda va hacia el hombre que hace su trabajo tan bien cuando el patrón está presente, como cuando se encuentra ausente. Y el hombre que al entregársele Un Mensaje a García, tranquilamente toma la misiva, sin hacer preguntas idiotas, y sin intención de arrojarla a la primera alcantarilla que encuentre a su paso, o de hacer cosa que no sea entregarla a su destinatario. Ese hombre nunca queda sin trabajo ni tiene que declararse en huelga para que se le aumente el sueldo. La civilización busca ansiosa, insistentemente, a esa clase de hombres. Cualquier cosa que ese hombre pida, la consigue. Se le necesita en toda ciudad, en todo pueblo, en toda villa, en toda oficina, tienda y fábrica y en todo taller. El mundo entero lo solicita a gritos, se necesita y se necesita con urgencia al hombre que pueda llevar "Un Mensaje a García".