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lunes, 15 de febrero de 2016

La religiosidad - Marcos Moraes


(Transcripto y adaptado por Mauricio Volpi)    

¿Qué hay de semejante entre las parábolas que vamos a leer? ¿Qué es lo que tienen en común? ¿Qué es lo que estas parábolas indican?
Mateo 13.1-9/18-23
Mateo 13.24-30/36-43
Mateo 13.47-50

Luego leemos Génesis 4.1-7
¿A quién Caín estaba sirviendo? ¿Qué tiene que ver Caín con las parábolas que Jesús habló?
Lo que las parábolas que leímos tienen en común, no tanto la primera más bien las últimas dos, es que se refieren a los últimos tiempos, el tiempo que precede a la venida del Señor. Jesús está diferenciando lo bueno de lo malo. Entrando aun mas en el espíritu de estas parábolas podemos ver que en la iglesia hay dos clases de personas que están juntas, como mezcladas, el trigo y la cizaña estaban juntos y en la red hay toda clase de peces. Sabemos que en el mundo están los inconversos y que en la iglesia están los cristianos pero dentro de la iglesia hay también una diferenciación porque hay personas que simulan, son semejantes o aparentan tener un manto de trigo pero por dentro no lo son y al final de los tiempos se va a notar esta diferenciación.

¿Cómo podemos relacionar a Caín con estas parábolas?
Vamos a darle un nombre a lo que estamos analizando y el titulo es RELIGIÓN. La Biblia habla de muchos temas de principio a fin, habla del comienzo al fin del Reino de Dios, del comienzo al fin trata de la redención, del comienzo al fin trata de un romance, la biblia también habla del principio al fin del problema de la religión. ¿Dónde empezó la religión? Empezó ahí con Caín, con Caín se mostró esta tendencia del hombre a la religión. ¿Cómo terminó Caín? ¿Cuál fue el fin de Caín? ¿Fue bajo la gracia o bajo la maldición? Caín terminó muy pero muy mal… Pero? ¿Dónde empezó esta historia para que Caín termine tan mal? Es importante entender esto! Porque dice la Biblia que todo esto empezó con Caín sirviendo no al diablo sino a Dios, el verso 3 lo dice: trajo del fruto de la tierra una ofrenda al diablo?, trajo del fruto de la tierra una ofrenda para sí mismo? NO!!! A quien pensaba, intentaba, buscaba servir Caín? A Jehová nuestro Dios! Es muy importante entender, comprender esto. Aun mas en estos días que vivimos! En donde uno puede decir voy a servir al Señor y terminar en maldición, porque así fue la historia de Caín. ¿Qué hubo acá? ¿Qué ocurrió acá? Muy sencillo, porque esto de sacrificar animales ya estaba establecido. ¿Quién fue el primero en sacrificar un animal? Dios fue el primero, porque estaban Adán y Eva cubierto con hojas que eran fruto de la tierra y Dios dijo no, esto no los tapa, esto no les sirve y los cubrió con pieles de animales. Y qué tuvo que hacer Dios con los animales para sacarles la piel? El primero en matar un animal en sacrificio fue el propio Dios y esto, por supuesto, fue establecido en los primeros días, con toda certeza Adán recibió esta enseñanza y la pasó a sus hijos. Acá habla de un contraste que hubo, pero Abel no fue el primero en establecer el sacrificio de animales, NO, porque Dios fue el primero que lo hizo, con toda certeza se lo enseñó a Adán y Adán se lo enseñó a sus hijos, pero uno de ellos era muy sabio, muy inteligente, tenía mucho, tanto que hasta podía enseñar a Dios y una vez pensó: -este Dios ya debe estar cansado pero muy cansado de estos sacrificio, todas las veces hay que agarrar un animal y atarlo y degollarlo y la sangre salta para todos lados y no me gusta la sangre, y después hay que poner esto a quemar y ese humo que sube… De esto Dios ya debe estar cansado yo voy a ofrecer algo nuevo, Abel y Adán van a ver como es la cosa, voy a enseñarles a ellos como se sirve a Dios y voy a llevar una cosa que el Señor se va a quedar encantado. Y ahí empieza la religión. Toda la desgracia de Caín empezó con Caín sirviendo a Dios a su manera, con su propio criterio, con su iniciativa, con su sabiduría, con sus pensamientos. ¿Y qué dice que sucedió? ¿Qué pensó Dios? “pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda” no me gustó esta ofrenda y tampoco no me gustó el ofertante… A los dos repudió el Señor, a la ofrenda y al ofertante. 

SOLAMENTE AQUELLO QUE EMPIEZA EN DIOS PUEDE SER AGRADABLE A DIOS. 

Nada de lo que empieza en el hombre puede agradar a Dios. Nunca! Jamás! Y estaba Dios desagradado con la ofrenda de Caín y con Caín, y lo dijo y ahí se manifiesta el corazón de Caín. Podemos errar con el Señor? Podemos!! Y el Señor es longánimo!! Podía Caín haber dicho Señor yo quería agradarte, yo te amo y no te agradé, perdóname y enséñame cómo agradarte. Pero esta no fue la reacción de Caín porque se ensañó Caín en grande manera y decayó su semblante, estuvo descontento Caín y ahí se revela el corazón de él, porque no quería agradar a Dios él quería ser grande delante de Dios, quería hacer grandes cosas y descubrió que no era y que Dios no le consideró gran cosa y ahí se enojó. No estaba queriendo agradar a Dios, ahí se descubre que estaba queriendo agradarse a sí mismo y ahí empieza la religión.

La religión tiene como bases estas premisas, primero servir a Dios, segundo según el hombre. Esto es religión, servir a Dios como quiero yo y Dios dice: “no me agrada no me interesa”.
Para comprender mejor tenemos que ir del principio al fin, así que ahora vamos a lee:
Apocalipsis 21.9-23
Dijimos que la Biblia habla de principio a fin de muchas cosas y lo que estamos viendo ahora es la cuestión de la religión y la religiosidad. Nunca hubo un tiempo más importante de entender esto como ahora porque esta cosa llamada religión nunca fue tan fuerte como hoy! En el pasaje que terminamos de leer hay muchas figuras, muchos símbolos pero hay algo que es central y es la demostración de la victoria de Dios no solamente sobre el mundo, no solamente sobre el diablo sino más bien la victoria de Dios sobre la religión, ¿de qué manera? Primero tenemos que ver bien los vv. 9 y 10 donde viene este ángel y le dice a Juan “te voy a mostrar la desposada, la esposa del cordero, ¿Quién es la esposad del cordero? La iglesia. ¿Qué fue el ángel a mostrarle a Juan? La iglesia. 

Tenemos que tener esta claridad porque se podría interpretar que esa ciudad de calles de oro sería donde viviríamos, NO! Acá no habla de la ciudad donde vamos a vivir acá habla de nosotros mismos, habla de las características de la iglesia. La ciudad es la iglesia misma, el ángel dice te voy a mostrar la esposa del cordero y sale hablando de una ciudad, pero esta ciudad no es el lugar donde la iglesia va a vivir, esta ciudad es la iglesia misma y hay un lenguaje acá de metáforas y simbolismos como todo el libro de Apocalipsis. Acá se describe a la iglesia como una obra completa ya terminada por Dios, la iglesia santa, sin mancha, pura porque dice el Señor que esta va a ser la iglesia que va a buscar. Y cuando empieza a hablar de la iglesia en términos simbólicos habla de una ciudad y empieza a hablar muchas cosas: habla de las puertas un poquito, habla de la gloria de Dios en ella, pero hay una cosa que es lo que más repite y todo el tiempo vuelve a hablar de esta cosa y lo que más habla acá es a cerca del muro. El muro está en el verso 12 (tenía un muro grande), en el verso 14 (el muro de la ciudad), en el verso 17 (y midió su muro), en el verso 18 (el material de su muro), en el verso 19 (y los cimientos del muro). –mirá (le podía preguntar Juan a este ángel) me vas a mostrar la ciudad o me vas a mostrar el muro? ¿Quién se interesa por el muro? Dios se interesa por el muro!! Dios nos está diciendo acá que la parte más importante de esta ciudad es el muro y está en el corazón de Dios esta muralla (Marcos aclara que es una muralla en portugués) y por qué es tan importante esta muralla? Porque la muralla es el fin de la religión, la muralla significa separación clara, definida, o estás a dentro o estás afuera. Nadie puede estar arriba del muro, porque la muralla es alta. Y este muro no permite que haya un reino intermediario que es la religión.

Vamos a entender que es la religión. Acá estamos en el reino de las tinieblas y viene el Señor y pone el reino de la luz y el diablo no lo puede sacar, no tiene como sacarlo no tiene herramientas para sacarlo, pero tiene una estrategia, pone ahí al lado algo semejante, algo que sería reino de la penumbra, algo que está en el medio. No es tiniebla, hay algo de luz pero no me sean radicales por favor! Donde es la luz perfecta brillando donde todo es Dios y Dios es todo, esto es demasiado! Podemos tener un poquito ahí de las dos cosas… y esto es lo que Dios mas abomina, Dios abomina mas este reino de las penumbra que el reino de la tinieblas, porque del reino de las tinieblas se puede sacar uno, pero del reino de la penumbra es más difícil porque uno está ahí feliz, porque uno está ahí como Caín sirviendo a Dios. El que está en el reino de las tinieblas está sirviendo a Satanás y uno le muestra y entiende que está mal, pero el que está en el reino de la penumbra está como Caín sirviendo a Dios y Dios tiene mucha dificultad de sacarlo de ahí por eso esto es lo que Dios más abomina. Y hay una lucha de Dios en toda la Escritura contra el reino de las tinieblas y contra esto que no es reino de las penumbra porque reino de las penumbras no existe, pero es un reino de las tinieblas disfrazado de reino de la luz que nace en los corazones del hombre mismo, ¿quién le enseñó esto a Caín? Caín! ¿Quién le enseñó a Caín a hacer religión? Caín mismo. Esto nace en el corazón del hombre porque el hombre quiere una cosa más acomodada, el hombre no quiere estar perdido y cuando ve que en el reino de las tinieblas está perdido quiere salir de ahí, pero cuando mira las condiciones del reino de que tiene que entregarlo todo no le gusta y dice en su interior Señor casi todo pero todo no y ahí pone el reino de él, de la ilusión, del engaño y Dios abomina esto. 

En el Antiguo Testamento hay una historia entera para mostrar la importancia que Dios da a esto, esta separación clara, Nehemías. Hay toda una historia para mostrar la importancia de una muralla, Nehemías está como copero del rey Artajerjes y se entera de la noticia de que la ciudad de Jerusalén está asolada y que el muro estaba destruido. ¿Y qué va a hacer Nehemías? Todo el libro de Nehemías cuenta de reconstrucción del muro. Este lenguaje era muy entendido por las personas de esa época porque ninguno estaría seguro viviendo en una ciudad sin muralla porque el enemigo podía entrar fácilmente, la parte más importante de la ciudad era la muralla porque era la protección contra los enemigos. El enemigo de Dios, el enemigo nuestro sabe de esto y lo que el más odia es la muralla. El libro de Nehemías cuenta de que Nehemías recibe bendición de Dios por medio del rey, el rey impío le dio todas las condiciones de ir a Jerusalén para hacer la reconstrucción de los muros y después todo el libro de Nehemías habla de esta reconstrucción y de la lucha por esa reconstrucción. En esa lucha había dos religiosos (por así decirlo) y algunos compañeros más, ahí estaban Tobías y Sanbalat, y se pusieron en contra de la reconstrucción del muro y es interesante saber que Tobías y Sanbalat no eran del pueblo de Dios ninguno de los dos era israelita pero vivían en Israel, y así está Israel (la iglesia) hoy como la parábola del trigo y de la cizaña. En aquel tiempo estaban los que no eran del pueblo de Dios pero estaban viviendo con el pueblo de Dios y no querían la muralla y hoy también están en la iglesia los que no son en el corazón hijos de Dios pero están y están adentro de aquello que Jesús llama el reino y que después quedan fuera del reino son sacados fuera porque estaban pero nunca estuvieron, son lo que quieren que no se construya el muro y dicen: -no por favor no me hables de estas cosas radicales, no me hables de esta separación.

¿Cuál es el significado de la palabra iglesia? Iglesia del griego eclesia que significa sacados para afuera ¿afuera de qué? Del mundo! Llamados para afuera y cuando Dios los llama pone un muro y dice: -acá está la separación, de acá para acá Reino y de acá para allá tinieblas. Y viene el diablo y quiere destruir esta muralla por medio de Caín, por medio de pensamientos del hombre, por medio de ideas del hombre. Al hombre no le gusta esto de perder toda la vida y siempre está buscando una forma de servir a Dios bajo condiciones diferentes de aquellas que Dios estableció por medio de Cristo. De manera que la iglesia del Señor es el reino de Dios donde está ahí esto y es lo que Jesús está diciendo en las parábolas. Esto está ahí en el reino y nosotros vamos a tener que discernir esto, entre los que sirven al diablo y los que sirven a Dios, pero hay otra diferenciación importante que necesitamos saber y para saber esto vamos a ir a Malaquías 3.16-18

Vamos a repasar un poco! ¿Qué es lo que el Señor quiere hacer con la iglesia? El Señor quiere una iglesia santa, pura, perfecta, sin arrugas. ¿Y qué tiene que hacer? Poner el muro, aclarar el muro, edificar el muro. Necesita Nehemías, muchos Nehemías la casa del Señor hoy que luchen contra del espíritu de Sanbalat y de Tobías con el espíritu de Nehemías, y en estos tiempos finales hay una profecía en Malaquías donde está hablando justo de los tiempos que estamos viviendo y por vivir próximamente antes de la venida del Señor. Malaquías 3.16-18 en portugués la connotación es más significativa porque dice “…entonces se verá nuevamente la diferencia…” cuando yo termine la obra en mis hijos ustedes verán otra vez, nuevamente la diferencia entre el que sirve a Dios y el que no le sirve, la idea es que hay un tiempo y que no se ve porque la cizaña es tan semejante al trigo, que uno dice no lo sé no me doy cuenta. La religión puede ser tan fuerte que puede engañar a muchos, la religión tiene un poder terrible de engañar y uno no ve bien la diferencia, pero cuando este muro esté claro, cuando este muro esté edificado como está en la profecía como está ahí en apocalipsis 21 no hay posibilidad de estar en el medio y se ve claramente si está adentro del muro o si está afuera del muro, no hay duda hay claridad. Dios ama esta muralla, esta muralla es para Dios la parte más importante de la iglesia. 

En Cantares el Novio dijo a la novia “huerto cerrado eres hermana mía esposa mía” ¿Con qué se cierra un huerto? Con un muro! “fuente cerrada” Así ve el Señor a la iglesia que el ama. La iglesia separada, la iglesia cerrada para El, esto es lo que el corazón de Dios busca. Pero hay una obra que hacer, la obra no es solamente contra el reino de las tinieblas, la obra es de derrumbar la religión, el engaño el reino de la penumbra y la Biblia está llena de esto y el ministerio de Jesús estaba lleno de esto. ¡Cuánto Jesús nos advirtió de esta religión! Jesús luchó contra el reino de la religión cuando dijo “entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición y muchos y muchos entrarán por ella, porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida” hay muchos que viven en la iglesia y cada vez crece más este numero de los que viven como si Jesús hubiera hablado de tres puertas, Jesús habló de dos puertas, pero en la mentalidad de la gran mayoría de la gente que habla del nombre de Jesús se vive como si hubiera tres puertas. ¿Cómo es esto? ¿Cómo está esto en la mente de uno? Bueno está más o menos así: -yo sé que hay una puerta ancha y un camino espacioso, esto es del mundo, esto es de esta gente que va al carnaval, esto es de esta gente que siempre está tomando que siempre está borracha, esto es de esta gente que siempre hablas palabras feas, esto es de esta gente que hace todo tipo de iniquidad, no! 

Esto es del mundo y yo no estoy ahí, yo abandoné todo esto! Hay otra puerta, la puerta estrecha y el camino angosto y esta puerta para entrar es tan angosta, tan angosta que uno no puede llevar nada, nada, tiene que entrar desnudo ahí porque sino no pasa por la puerta entonces hay que pasar apretadito ¿por qué? porque ya no puede vivir ningún minuto para sí mismo, nunca más! Va a tener que vivir toda la vida para el Señor, aprender a amar al Señor, servir al reino de Dios, sujetarse a las condiciones del Señor, aprender a mirar al Señor y andar con él, en todo tiempo, esta es la puerta para los pastores, para esta gente que se dedica al Señor. Pero acá al lado hay una puertita, pero no es tan ancha como la del mundo, carnaval no! Pero tampoco solamente el Señor, solamente el Señor, solamente el Señor no, no! esto no va! Hay una puertita acá y un camino acá que ando yo. Y esto está, nadie lo predica pero está en las mentes de muchísima gente.

La iglesia, la llamada iglesia hoy crece como nunca creció, con una predicación más o menos liviana. Y hay más engaño en la tierra de lo que se puede imaginar y tememos mucho por los engañados en nuestras mismas congregaciones. Hay una noticia muy terrible que voy a dar! No existe puerta del medio, no existe camino del medio. Si uno no entró por la puerta estrecha si no está en el camino angosto, está en el camino ancho, la religión tiene la capacidad de transformar y dar al camino ancho la apariencia de un camino estrecho, pone una cerquita, hay muchas religiones en el camino ancho y religión de todo tipo y muchísimas se denominan cristianas y ponen una cerquita para que uno se sienta como en el camino angosto. Pero finalmente solo hay un camino y una puerta que conduce a la vida y es el establecido por el Señor. Y luego después Jesús habla de los falsos profetas que son los que no quieren murallas, son los que tienen el espíritu de Caín los que les gusta la mezcla, y Jesús dice cuidado! Y luego después dice muy claro y viene como una patada y dice “no todo el que me dice Señor, Señor entrará en el reino de los cielos”. Muchísima gente está engañada y yo tengo que cuidarme porque yo puedo ser uno de estos, tengo que cuidarme! No basta con que haya dejado el mundo donde estaba, yo acá puedo estar entre los engañados. Y puede ser que haya en la eternidad tres tipos de gente: va a haber los impíos, los que después de que Dios les hable un poco les muestre un poco y los lleve al lago de fuego van a ir con la cabeza gacha diciendo –bien que me hablaron, yo no quise oír y ahora voy acá. Estos son los perdidos. Va a haber también los que van a estar de pie delante del cordero y van a oír la voz más dulce que uno puede oír –venid, venid benditos de mi Padre. No se puede imaginar algo más hermoso para oír, el Señor mirándote y diciendo venid. Pero va a haber otra clase de gente, a la cual le di un nombre y es la multitud, la multitud de los desesperados, estos no se van a gozar y estos no van a bajar la cabeza, estos van a decir –no, no, no puede ser, no Señor, no Señor no!!! Hay un engaño, no Señor, no!!! Mirá Señor hicimos esto, esto, esto Señor, mirá Señor!!! No Señor, ahora no Señor!!! No por favor no, después de todo lo que hice en tu nombre me a decir esto!!! No Señor, no, no, no….. Y el Señor le va a decir la cosa más terrible que uno puede oír, después que supo del reino de Dios, -apartaos de mí, no los conozco, no los conozco apartaos de mi los que hacen iniquidad. –pero cómo Señor?? Yo había dejado… -no, no, no todo este reino de la penumbra en que viviste para mí siempre fue reino de las tinieblas, había iniquidad y no la abandonaste! Que día terrible!!! Y estamos viviendo los días finales. ¿Y qué está haciendo Jesús?

Cuando oímos algo así a mi me da temor cuando pienso todo esto y también digo Señor por favor ten misericordia, pero sé que el diablo puede actuar también ahí para desanimar, para hacer desesperar y Dios está hablando con su iglesia hoy pero no para desanimar, no para desesperar sino que está hablando para atraer, dice –mirá, mirá mi rostro y date cuenta como tenés que andar, tu y yo, vení a mi sé mío totalmente.

El Señor un día va a descalificar a muchos, pero hoy no está descalificando, no busca descalificar, busca calificarnos, busca atraernos, busca poner nuestros pies bien firmes en el reino de la luz, busca que nuestros corazones estén atentos contra no solamente el reino de las tinieblas sino también contra Caín y su religión. Busca alertarnos, por eso cuando termina la parábola dice –el que tenga oídos para oír oiga.

Señor querido queremos tener oídos para oír. Ayúdanos! Te doy gracias por estos amados hermanos, por la iglesia tan preciosa que estás edificando acá en Salta. Me uno a mis hermanos de acá para pedirte, Señor pon un muro claro, una muralla clara separando los tuyos de este mundo. Enséñanos a cada uno, al más joven, al más nuevo a odiar las tinieblas, a odiar todas las formas de pecado, a odiar la religión, a despojarse de la religión que muchas veces crece dentro del propio corazón de uno. No permitas Señor que andemos en el camino de Caín. Oh Señor! Haznos como este huerto cerrado para ti Señor. Ayúdanos a entender el mensaje tuyo de estos días y aliéntanos, anímanos.

 Señor te extendemos las manos para que las tomes y nos guíes tomado de la mano por este tu camino eterno. Necesitamos de ti!!! Necesitamos que nos enseñes una vez más y siempre el arrepentimiento. Necesitamos que tu nos ayudes a que entre nosotros estemos revisándonos y abriendo nuestra vidas unos con otros para limpiarnos de toda la contaminación, no queremos nada del pensamiento del mundo aunque parezcan modernos y buenos pero que son mundanos que sean aclarados y rechazados por la enseñanza de tu Espíritu, para que seamos iglesia tuya agradable a ti Señor. Porque para esto fuimos hechos para ser agradables a ti por medio de Jesucristo nuestro Señor. Oh, cuanto fue el esfuerzo de tu hijo Señor, cuanto fue!! Ahora que el tenga todo de nosotros, que tu tengas todo de nosotros por medio de el. Conquístanos completamente por medio de tu hijo, sabemos que en el hay este poder que ningún novio puede tener, el poder de atracción que tiene nuestro novio, conquístanos por medio de tu hijo completamente y líbranos, líbranos de la religión, líbranos del camino de Caín, en el nombre de Jesús!! Oro por mí, por mi esposa, mis hijos, mis nietos, los discípulos allá en Salvador y en todas las ciudades. Oro por estos amados de acá Señor que Tu tanto amas. Oh Señor bendícenos con claridad, bendícenos con murallas. En el nombre de Jesús, amén.     

viernes, 28 de agosto de 2015

Conducta del hombre fiel e idóneo en la casa de Dios.


2 Timoteo 2:2 Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.



Prioridades a la hora de edificar la Iglesia sólidamente

EL PROPÓSITO ETERNO DE DIOS
Todo lo que hacemos en la vida cristiana tiene que tener como fin el cumplimiento del “Propósito Eterno de Dios”.
Todo nuestro andar, debe desarrollarse dentro del Eterno Plan de Dios y debe apuntar a su cumplimiento. Todas nuestras actividades, trabajar, estudiar, casarnos, tener hijos, construir casas, adquirir bienes, etc., todo debe desarrollarse dentro de los planes de Dios, dentro de la voluntad de Dios.
Si esto es así, cuanto más, la edificación de la Iglesia (específicamente hablando) debe desarrollarse dentro de los énfasis que el Propósito Eterno de Dios establece.
El Propósito Eterno de Dios nos habla de CALIDAD, de UNIDAD y de CANTIDAD. Estos son los tres ejes, o los tres énfasis de la voluntad de Dios para nosotros  y no podemos dejar de tenerlos en cuenta en ningún aspecto de nuestras vidas y mucho menos como obreros y edificadores.
* Cuando decimos edificar la Iglesia nos estamos refiriendo específicamente a la tarea de responder a la gran comisión y al  llamado de funcionar en la Iglesia dinámicamente como Cuerpo y Familia.

EDIFICACIÓN DE LA IGLESIA
En la edificación de la Iglesia participamos todos los que hemos nacido de nuevo. “Todos somos llamados a Jesús y todos somos llamados a su obra”.


Ningún cristiano debe sentirse o considerarse fuera del llamamiento de la Gran Comisión. Todos debemos estar enrolados en la obra. Todos somos obreros.

Por supuesto, cada uno ejercerá su sacerdocio conforme al nivel de madurez en que se encuentre. Nadie debe hacer más de lo que le corresponde y nadie debe hacer menos de lo que le corresponde.
Entonces nos preguntamos ¿Qué corresponde a cada uno? A cada uno le corresponde responder conforme al nivel de “madurez y de fruto” que tenga en ese momento. Para eso hemos planteado que la edificación de la Iglesia debe ser en base a niveles.
Sin entrar en detalles, nombramos simplemente los niveles en los que los obreros nos podemos encontrar en las distintas etapas de nuestra vida.
Hablando del sacerdocio de todos los santos distinguimos 4 niveles en los que podemos estar:
- Niños.
- Jóvenes.
- Padres.
- Hombres fieles e idóneos (HFI).
A modo de consideración general sería importante señalar que el desarrollo de un discípulo no se da en la forma en que un estudiante promociona de un año a otro, hay jóvenes que califican como tal, es decir son fieles y constantes y sin embargo todavía tiene cuestiones que terminar de resolver en algún área de su vida (ejemplo: es obediente y comprometido, sin embargo tiene desorden en su economía y trabajo), tiene gran importancia que no nos conformemos a esta realidad y demos vuelta la página minimizando estos problemas, pues más adelante pueden producir confusión (mal testimonio) y tropiezo para los que vienen detrás.


Es de gran importancia que seamos sobrios para pensar, y poseamos el discernimiento necesario para mirar bien a los que están a nuestro cuidado, delegando responsabilidades de acuerdo a su madurez real.


Este cuarto nivel, es el que comúnmente, en nuestro ambiente llamamos “líder”.
La diferencia entre “un padre” y “un HFI” está básicamente en que el padre es un que está “teniendo fruto” pero el HFI no solo tienen fruto, sino que en ellos hay una “consolidación del fruto” y hay un “carácter” por el que se les considera “fieles” e “idóneos”, “confiables y capaces”.
Entonces, necesariamente estos hombres, conforme al pasaje de (2Tim 2.2), deben estar enseñando a otros. Según el grado de madurez que tengan esos hombres a los que “cuida”, habrá dentro de este nivel, distintos sub niveles *:
- HFI que cuidan discípulos (niños y jóvenes)
- HFI que cuidan padres.
- HFI que cuidan otros HFI.
*Por supuesto que un HFI puede cuidar a varios hermanos en distintos niveles y algunos de estos hasta pueden ser niños. Pero deben ser reconocidos por su “fruto más consolidado”.
UTILIDAD PRÁCTICA DE ESTO
Este planteo, nos sirve como estrategia para ordenarnos en una estructura funcional que a su vez nos permita:
- Leer mejor la situación global en la que nos encontramos como equipo.
- Leer mejor situaciones particulares dentro del equipo.
- Plantear mejor los objetivos.
- Niveles de compañerismo y de referenciación.
- Grados de responsabilidad y cuidado.
A este último punto vamos a referirnos ahora (grados de responsabilidad y cuidado).
Cabe señalar además que como hemos entendido que una obra bien edificada, tiene como uno de sus principios  importantes la edificación en base a modelos, son estos hombres como buenos edificadores (peritos arquitectos) los que tienen que ofrecer un modelo concreto en cuanto a como trabajar.

Y son estos hombre los que con el tiempo, fruto, y capacidad demostrada deben ocupar los espacios de autoridad formal.

Filipenses 3:17
Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.


kathos: de acuerdo con…, justamente como…, exactamente como…, proporción de medida.

Tito 2:7
presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad,


Tupos: patrón de conducta, ejemplo imitable con solo verlo.


CUALIDAD INDISPENSABLE.


En la casa de Dios, todos los obreros, en todos los niveles, deben estar colaborando en la edificación de la Iglesia. Sean niños, sean jóvenes, sean padres o HFI, todos, deben estar aportando una cuota de servicio al Propósito Eterno.
Sin embargo sería de suma importancia enfatizar la cualidad de hombres irreprensibles en su carácter, a todos aquellos  que están  llevando responsabilidad como HFI, para ellos esta resulta una cualidad indispensable, como requisito excluyente, debe  tener un carácter irreprensible que respalde todo su aporte a la edificación de la casa de Dios.

La CALIDAD es el primer eslabón necesario para que el propósito Eterno de Dios pueda consumarse integralmente.


La CALIDAD me permite avanzar sobre la UNIDAD y CANTIDAD.
Así como requisitos para “obispos” y “diáconos” el carácter toma un papel preponderante, entendemos que también  en este nivel el carácter es un requisito fundamental en la edificación de la iglesia.
- Irreprensible no quiere decir “inmaculado”. Lo importante es que cuando surjan situaciones, estas sean resueltas. Si se me pincha una rueda debo arreglarla y seguir viaje. No puedo seguir avanzando con una rueda pinchada, si no se arregla el daño se hace mas grande.
- Permitámonos por un lado el desafío aspirar a una conducta irreprensible, y por otro sepamos frenar cuando no lo estemos siendo. Tomemos esto como parte de nuestra santificación.


- Amemos más a Dios que a la obra de Dios, de tal manera que agradarle en el “ser” esté por encima de agradarle en el “hacer”.
- Amemos  y corrijamos a los hermanos cuando no andan de manera irreprensible y  no nos escandalicemos porque un obrero aminora su marcha, o asume un perfil bajo hasta acomodar toda situación que pueda afectar su testimonio, haciéndole perder coherencia y credibilidad. Desearíamos que estos movimientos lleguen a ser interpretados con naturalidad.


- Actuando con paciencia y sabiduría para corregirnos unos a otros y seamos corregibles.
- En cuanto a ser “irreprensible” debe incluirse a la familia en esto.

Entendemos claramente que necesitamos encontrar un nuevo impulso para la evangelización, el discipulado y la formación de obreros. Pero entendemos claramente que para que esto suceda, antes debemos ordenar nuestro andar como equipo y priorizar un carácter en el liderazgo que pueda sostener el fruto que cosechemos.


Dos cualidades que no deben faltar: humildad y mansedumbre.


No debe haber nadie intocable, todos debemos tener dentro de nuestro entorno dos o tres personas, en lo posible hermanos iguales,  que me puedan corregir, como una expresión práctica de estos elementos que queremos que entren en escena de una manera más clara.


Como un mecanismo de defensa solemos reaccionar cuando somos corregidos, explicar en demasía los porque de tal o cual situación, aprendamos a ser sabios y reflexionar responsablemente en lugar de argumentar o justificar.


La humillación es siempre un paso adelante para los discípulos que quieren agradar a Dios, y resulta una enseñanza magistral para la iglesia ver a sus líderes humillarse cuando son corregidos.

Puede ocurrir que las amonestaciones que se nos hace no resulten justas ni objetivas, simplemente podemos responder: déjame orar y reflexionar sobre el asunto, para que luego en la quietud y la reflexión miremos si hay algún aspecto que deba ser tenido en cuenta.

Klainerman/Cuart/Lopez

viernes, 12 de junio de 2015

PELIGROS EN LA OBRA DEL SEÑOR - Mario Fagundes



Quiero mencionar tres peligros a los que nos exponemos en la obra del Señor. El Señor me mostró esto hace mucho tiempo. Son tres cosas casi naturales que van a ocurrir si no prevenimos, si no estamos advertidos. Sobrevienen como consecuencia del tiempo y del crecimiento de la obra del Señor.


1) Con el tiempo, la obra se "enyesa".

Con el tiempo viene la experiencia, el mucho conocimiento en la obra. Mucha revelación, ya conocemos los principios, sabemos cómo funcionan y cómo ponerlos en práctica. Con el tiempo viene la rigidización de la obra, el endurecimiento. La obra se vuelve rígida, como enyesada.

Cuando dejamos de evaluar las prácticas, éstas se vuelven absolutas, y comenzamos a actuar por procedimientos y normas, por criterios, mucho más que por dependencia del Espíritu Santo. Se van poniendo las prácticas en un lugar indebido.

Hay prácticas que vienen por la enseñanza, y otras por la catequización personal. Con el tiempo queda la forma, y la práctica se endurece. Por ejemplo, el tema de las coyunturas es un principio absoluto, pero las prácticas pueden diferir unas de otras. Sin embargo, con el tiempo van tomando  una importancia exagerada.

Cuando sucede esto, se estanca la obra; y si alguien quiere cambiar algo, le resulta muy difícil. En realidad, nadie va a cuestionar un principio si está en las Escrituras, pero cuando queremos corregir algo sobre su práctica, a veces no es fácil que se reciba la corrección. Esta resistencia al cambio hace que la obra se estanque. Se toman los criterios con tanta normalidad que se convierten en algo absoluto.

Cuando las prácticas se vuelven absolutas, la obra se vuelve rígida. Tenemos patrones absolutos de obra que se convierten en tradiciones. Y la tradición impide que se cumpla la voluntad del Señor. Dios es Dios. No podemos colocarlo dentro de la caja de nuestras costumbres y tradiciones.

Esta estructura tradicional de prácticas rígidas genera mucha actividad, pero vamos perdiendo el primer amor. Volver al primer amor es volver a las primeras obras. Y esto está relacionado con volver a depender absolutamente del Espíritu Santo.

El Señor quiere hablar con nosotros; el conocimiento que adquirimos de las Escrituras viene de Él. Nos quiere llevar a depender de su Santo Espíritu antes de aconsejar, antes de actuar, antes de enviar, antes de salir, antes de tomar decisiones serias. Orar y depender de la guía del Espíritu Santo es nuestra responsabilidad.



2) Con el crecimiento se pierde la esencia de la verdad

Las nuevas generaciones de discípulos no reciben la verdad de la misma forma, tampoco con la misma profundidad. Si no lo percibimos, pasaremos la estructura de la obra, pero no la esencia de la verdad. Les hablaremos a los discípulos de nuestro funcionamiento, y no de la Palabra.

¡Cuidado! El crecimiento hace perder sutilmente la esencia de la verdad, porque la estructura se agranda. Lo que edifica es la verdad revelada por el Espíritu Santo, no lo que transmiten los hombres. Tengamos en cuenta lo que dice la Palabra del Señor al aconsejar sobre matrimonio, noviazgo, trabajo, etc., y comuniquemos la verdad registrada en las Escrituras.

Muchos le dicen a la gente: “Aquí las cosas son así”. Pero eso no está bien: lo que vale es lo que el Señor estableció. No debemos valorar más "nuestra enseñanza" que la verdad. Hoy en día hay más explicaciones de los líderes que Palabra de Dios. Cuando la estructura toma una dimensión demasiado grande, se tiende a perder la revelación del Espíritu Santo.

Observemos lo que pasa en las redes sociales: a los dichos de Jesús no los comenta nadie, pero las frases de reconocidos hermanos las comentan todos. Se considera más la argumentación de hombres de Dios que la sencilla Palabra de Cristo. No se transmite la persona de Jesús, se comunican muchas otras cosas. El conocimiento atrae. Pero la multiplicación del saber hace que perdamos la sencillez

Con el tiempo, la cuarta o quinta generación de discípulos recibe un diez por ciento de la revelación que recibió la primera. Tanto en los conceptos como en la práctica.

Nuestra responsabilidad es transmitir la verdad con su esencia, con su profundidad. Son verdades eternas. Queremos mirar a Jesús. No es Pablo el que mora en nuestro interior, ¡es Cristo!


3) Distanciamiento del liderazgo debido a las demandas de la obra.

Uno viaja para allá, el otro para acá. Entonces cada vez hay menos tiempo para compartir, para orar juntos y ponernos de acuerdo. Allí empiezan las diferencias, y se fortalece la personalidad de cada uno. Nacen los énfasis. Seguimos creyendo que nuestros discípulos piensan lo mismo, pero como consecuencia del distanciamiento y de la falta de relación, sus conceptos ya no son uniformes.

Con la distancia entre líderes comienza el personalismo. Cada uno afirma más sus conceptos personales, énfasis y formas. Incluso el peligro de que surjan desvíos es mayor. El personalismo lleva a tener preferencias. Preferimos y damos más lugar a nuestros discípulos por encima de los otros hermanos. Y esto lleva al partidismo. Se forman facciones alrededor de cada líder. Y finalmente se establece una división interna.

Esto permite que el diablo se meta entre nosotros, actúe, se mueva, y comiencen a aparecer “fantasmas”. También puede haber rupturas en las relaciones.

De lo contrario, cuanto más juntos estemos, más difícil le será al diablo dividirnos, separarnos. Cuanto más juntos estemos, debatiendo todos los temas, mejor será. Por ejemplo, puede suceder que yo tenga algo que Dios quiere para la iglesia, pero Marcos todavía no lo ve. Puede ser de Dios, pero el momento de Dios es cuando todos nos ponemos de acuerdo.

¡No caigamos en el error de actuar solos, sin el consenso de nuestros compañeros!

lunes, 2 de febrero de 2015

El espíritu de la enseñanza e influencia cristiana. C. Lancioni


Mat 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

Mat 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

Mat 11:30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Nos relacionamos con Dios a través de su palabra, relacionarnos correctamente con la verdad revelada trae a nuestra vida la libertad y descanso verdadero.


1Co 3:11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

1Co 3:10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.

Los mismos materiales con los que edificamos nuestra vida, son los que usamos para edificar o influenciar a otros.

En nuestro trabajo de enseñar, damos a otros aquello que esta alojado en nuestro interior, lo que brota de las profundidades de nuestro espíritu, damos una influencia que produce cambios duraderos acompañados de descanso interior, o quizá aun sin discernirlo ni proponernos, con nuestra influencia  producimos cargas bajo el peso de la ley moral, generando cansancio y a veces frustración.

Cuando estamos frente a las demandas de la ley moral de Dios, expresadas de manera profunda y completa en el Señorío de Cristo, cuando vemos los exigentes requerimientos del llamado al discipulado, corremos el riesgo de desarrollar una dinámica opresiva hacia nosotros mismos y por consecuencia hacia otros.

Cristianismo no puede ser una meritocracia donde tenemos que hacer deberes para lograr aprobación, esto siempre producirá estados de frustración, deterioro y cansancio interior, robara la alegría, y drenará toda vida interior.

La suficiencia de la obra de Cristo Jesús.
Necesitamos la reafirmación de que Cristo es nuestra justicia, en el somos hechos aceptables, en el nuestro Padre nos sonríe, en el somos profundamente amados, el es nuestra propiciación, el es quien logro el favor celestial.

Heb .10:14 Porque por una ofrenda El ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados.
Ef. 1:6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,

1Jn 4:10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

1Co. 1:30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;

No puedo hacer nada para lograr ser amado, sino porque soy amado me debo a Dios en amor expresado en obediencia.

Juan 14:15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.

Los requerimientos espirituales y morales de Dios, son mucho más que exigencias al comportamiento, son invitaciones en amor y por amor, a recorrer el camino que el Hijo recorrió para agradar al Padre, así como hijos que son amados asumimos gozosos la invitación a ser imitadores de Dios.

Efesios 5:1-2
1. Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. 2. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

No estamos bajo el peso de una ley que obliga, sino de un amor que obliga.

Deberíamos preguntarnos ¿que ejerce mas fuerza de influencia sobre el corazón humano?

En la genial novela Los Miserables de Victor Hugo, hay dos figuras poderosas, un magistrado implacable y controlador, y un hombre doblegado y transformado por el amor de un sacerdote que uso de misericordia, ambos enfrentados por dos distintas fuerzas motivadoras que operaban en sus corazones, la película termina con el suicidio de este magistrado (jefe de policia) amargado y frustrado por las presiones interiores, resultado de su búsqueda celosa de cumplimiento de la ley que lo había deshumanizado.

Podríamos mirar también a Saulo y a Pablo, el primero impulsado por la ley a respirar amenazas y muerte, el segundo hombre, perdonado y transformado en un instrumento de salvación y consuelo para muchos, aun para nosotros desde la literatura que brotó de su corazón.

Las dinámicas del discipulado no deberían tener tonos de exigencia, los que enseñan la verdad equivocan el camino cuando actúan como fiscales implacables o demandantes cobradores de impuestos, sino en la espiritualidad de la gratitud y la alabanza, es en esta humildad que se experimenta el descanso y la alegría del servicio cristiano.

Nuestra fe y obediencia no buscan justificación, sino la sonrisa de un Padre amoroso que anhela ver a su hijo amado en nosotros.

Desde estos pensamientos debemos evaluar la dinámica de nuestro discipulado, de nuestra tarea de enseñanza.

Pablo como hombre de compromiso radical al evangelio, quizá fue quien más escribió de la gracia, sin excepción comienza todas sus epístolas saludando a los hermanos con la gracias y la paz de dios, y del mismo modo se despide invocando la gracia de Cristo, con una sola excepción en la despedida de la carta a los romanos omite esta expresión.

(Rom 1:7) a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

(1Co 1:3) Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(1Co 16:23) La gracia del Señor Jesucristo esté con vosotros.

(2Co 1:2) Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(2Co 13:14) La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

(Gal 1:3) Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo,
(Gal 6:18) Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.

(Eph 1:2) Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(Eph 6:24) La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable. Amén.

(Php 1:2) Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(Php 4:23) La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

(Col 1:2) a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(Col 4:18) La salutación de mi propia mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén.

(1Th 1:1) Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(1Th 5:28)  La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. Amén.

(2Th 1:2)  Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(2Th 3:18) La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

En las siguientes cuatro epístolas aunque tienen un carácter amistoso y personal Pablo no omite la misma expresión añadiendo la palabra misericordia:

(1Ti 1:2) a Timoteo,a verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor.
(1Ti 6:21) la cual profesando algunos, se desviaron de la fe. La gracia sea contigo. Amén.

(2Ti 1:2) a Timoteo,a amado hijo: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor.
(2Ti 4:22) El Señor Jesucristo esté con tu espíritu. La gracia sea con vosotros. Amén.

(Tit 1:4) a Tito,a verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador.
(Tit 3:15) Todos los que están conmigo te saludan. Saluda a los que nos aman en la fe.
La gracia sea con todos vosotros. Amén.

Ni aun en la breve epístola a Filemon breve epístola de apenas 25 líneas omite esta expresión:

(Flmn 1:3) Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(Flmn 1:25) La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.

Santiago:
(Jas 1:1) Santiago,a siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud. GR. Chairo - charis=gracia

Pedro:
(1Pe 1:2) elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

(2Pe 1:2) Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús.
(2Pe 3:18) Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

Juan:
(2Jn 1:3) Sea con vosotros gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y en amor.

(Rev 1:4) Salutaciones a las siete iglesias: Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir,a y de los siete espíritus que están delante de su trono;

El último versiculo de la Biblia:
(Rev 22:21) La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

Ademas de sus múltiples menciones a lo largo del desarrollo de cada epístola.

Es indudable que estos textos no fueron colocados allí en forma poética ni decorativa, sino que están manifestando el espíritu con que estos grandes apóstoles se acercaban a la edificación de la iglesia.

Para aumentar los contrastes podríamos poner a los fariseos como maestros de la verdad:
(Mat 23:15) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.

Hombres que tenían celo de la verdad, pero el espíritu con que trabajaba producía hijos del infierno.
Ademas de incurrir en fingimiento e hipocrecia empujados por su falta de sustancia interior.

Como un esposo altamente exigente y demandante, roba la alegría de su mujer que tiene que cumplir por temor al conflicto, mientras su asfixia le drena la alegría del servicio, apaga la frescura y teje en su interior toda clase de amarguras.

Si el espíritu de la enseñanza cristiana no está revestido de esta gracia, ternura celestial, si la dinámica del trabajo se realiza en la fuerza del negativismo prohibitivo, o la indicación implacable o rigurosa, los frutos serán amargos y no permanentes.

(Isa 58:9) Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad;

Me he preguntado, y le he preguntado a Dios que extraño fenómeno ocurre en el corazón humano, que hace que un hombre que es recibido a misericordia, salvado no por obras de justicia (Tito 3:5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo), un hombre que canto con gozo por el perdón de sus pecados, que lloro de emoción por sentirse amado en forma tan inmerecida, con el tiempo puede transformarse en un fariseo implacable, demandante y exigente.

El fariseo y el publicano.
Lc. 18:9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:
18:10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.

18:11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
18:12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.
18:13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
18:14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

El publicano descendió a su casa justificado, interiormente aliviado, con paz en su alma, y decidió cambia su conducta, ya no ser agresivo en sus demandas, ni exigir mas de lo ordenado (Luc. 3:13 Él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado.), pago sus deudas, se reconcilio con sus vecinos y adversariocomenzó a vivir como un hombre de bien, tomo en serio la religión de sus padres y comenzó a observar los requerimientos de la ley en forma celosa, con el tiempo se dio cuenta que era mejor que los demás en su conducta moral, y se sintió orgulloso, y de forma y casi imperceptible al subir al templo a orar, se encontraba en los zapatos del fariseo que lo había menospreciado.


¿Que les paso a los Efesios?
Habían comenzado tan bien:
Ef 1:15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,...

Rev 2:1 Escribe al ángel de la iglesia en Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto:
Rev 2:2 Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos;
Rev 2:3 y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado.
Rev 2:4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.

Tiempo atrás un hermano me comento una palabras de Ivan, se levanto en uno de los retiros, y comenzó a alagar a los efesios, por su obras, trabajo, paciencia, radicalidad, discernimiento, sufrimientos, arduas labores, perseverancia, al final cerro sus pensamientos diciendo: no sigas a los efesios perdieron lo mas importante, perdieron el amor, se transformaron en fiscales implacables de la verdad.

Cuidado, cuando nuestras obras de justicia, nuestra conducta mejorada nos postula como quien esta en posición de juzgar a los demás, dentro y fuera de la casa de Dios.

Estamos en la misma posición que cuando hemos creído, dependemos de la gracia de Cristo y de la suficiencia de su obra redentora, aún cuando hayamos mejorado en tantos sentidos.

Mantengámonos en esta humildad así encontraremos verdadero descanso.

La gloria de Cristo:
Jn 1:14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
1:16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.
1:17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

Los discípulos quedaron impresionados con su persona, Juan destaca lo mas importante, lo que mas lo impactó.
Antes de Moisés el mandamiento ya existía, pero El nos trajo otra cosa que antes no estaba.


Quiza en la restauración de Pedro podemos ver el contraste:
Jn 21:15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos.

Jn 21:16 Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.

Jn 21:17 Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

Pedro me vas a obedecer, ahora que ha venido el Reino, ahora que resucite de los muertos y soy Señor.

Algunos textos que ilustran cual es el espíritu con que debe caminar la iglesia:

Efesios 5:19-20
Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Col. 3:16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

Col. 4:6 Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.

Es en esa gracia de sabernos amados, perdonados, reconciliados con Dios de donde brota la mejor respuesta, de amor, adoración y el servicio.

C. Lancioni